¿Te casas?


Se dice que en la sencillez está el gusto, más cuando se trata de un vestido de novia, pero esta temporada se llevan con bordados y tules transparentes.

EFE | 4/6/2017, 11:59 a.m.
¿Te casas?
Diseños de Raquel Ferrerio, Cristina Piña y Paula de Vás |

El Rosa empolvado, un tono que se impone

El rosa estuvo presente en la colección de Paula del Vas, quien subió a la pasarela delicados vestidos de tul en todas sus versiones: tul de seda, tul ilusión, tul de armar, “plumeti” o blonda.

“El tul es ilusión, es el tejido nupcial por excelencia”, asegura esta creadora, quien trabaja el tul con varias técnicas hasta conseguir un sutil fruncido

La sencillez y la elegancia están presentes en los diseños de Paula del Vas, quien se ha esmerado en realizar bordados de calidad, únicos, algunos combinando encajes antiguos.

La costura mimada y puntillosa es el eje central del trabajo de esta diseñadora que siempre innova y sorprende con sus diseños. Resultó muy vistoso un vestido de tul rosa inspirado en las bailarinas y otro modelo supe romántico adornado con flores naturales prensadas y pegadas al tul, una creación ideada para que los pétalos se caigan poco a poco y que, al final del día, apenas queden flores sobre Èl. “La novia es flor de un día, como las flores de su vestido”, explica.

El rosa también estuvo presente en los vestidos de aire “vintage” de Carmen Soto The Bride, firma que trabaja al detalle las espaldas, unas veces con precisos bordados y otras con importantes escotes.

“Me gusta trabajar las espaldas, es el escote perfecto del vestido nupcial”, cuenta esta diseñadora, quien ha mostrado en la pasarela un modelo de gasa con flores cosidas, realzado con una vistosa capa blanca y dorada.

La chaqueta y el abrigo, nuevas prendas nupciales

El abrigo y la chaqueta se convierten en accesorios imprescindibles para una novia que decide casarse en estaciones y escenarios fresquitas.

Raquel Ferreiro propone contraer matrimonio con una sofisticada “blazer” blanca ribeteada en raso y una elegante hilera de botones forrados.

“Me gusta innovar, mi intención es hacer vestidos únicos, que se adapten a la personalidad de la novia, para que ese día además de guapa, sea ella misma”, explica.

A Raquel Ferreiro, que le gusta inspirarse en la arquitectura de principios del siglo XX como el Art Decó, adora los tejidos naturales y los vestidos con movimiento, ligeros y cómodos, “los que te permitan disfrutar de la boda”, añade esta joven diseñadora que también cose vestidos para las invitadas nupciales.

Más rompedoras son las propuesta de novias de Cristina Piña, quien propone un fabuloso abrigo blanco adornado con flores de cristal en la espalda y bolsillos de parche.

Cristina Piña huye de los volúmenes excesivos y los brillos para construir una novia diferente, con un punto nostálgico e irreverente, inspirada en uno de los personajes femeninos de Wes Anderson, “adoro esa estética”, puntualiza.

Amarillo, blanco, negro y rosa empolvado son los colores escogidos por esta diseñadora para confeccionar vestidos y blusas de corte lady y botonadura de estética militar, muchas realzadas con flores bordadas a mano, realizadas con lentejuelas y cristales de Swarovski.

Otro fabuloso abrigo presentó Nihil Obstat, quien recupera la estética de los años 70 del pasado siglo y el poderÌo de Brigitte Bardot, Donna Summer o Farrah Fawcett para construir vestidos minimalistas, sencillos con siluetas desestructuradas.