Jack Nicholson, la sonrisa más irreverente de Hollywood


EFE | 4/20/2017, 3:41 p.m.
Jack Nicholson, la sonrisa más irreverente de Hollywood
Jack Nicholson junto a George Clooney, Grant Heslov y Ben Affleck tras entregarles el premio ”scar por 'Argo' en la 85 ediciÛn de los ”scar en el Dolby Theatre de Hollywood, California, en febrero de 2013. . EFE/EPA/PAUL BUCK |

El actor creció creyendo que su madre era Ethel, que en realidad era su abuela, y su madre biológica era June, a quien creía su hermana mayor. June se había quedado embarazada con 16 años, y después de que el padre los abandonara, la familia quiso ocultarlo.

Llegó a California siendo un adolescente y en el instituto destacaba por sus comentarios socarrones. En 1955 entró a trabajar en el departamento de animación de la Metro Goldwyn Mayer, donde se dedicaba a ordenar alfabéticamente el correo de los admiradores de Tom y Jerry y, además del salario de 30 dólares semanales, consiguió introducirse en el mundo del espectáculo.

Después estudió arte dramático en el Player Ring Theatre, donde conoció a James Coburn y a Roger Corman, pionero del cine independiente y el productor que apadrinó a los directores que cambiaron el cine de Hollywood en la década de los 70, y el que hizo debutar a Nicholson en la gran pantalla con ‘The Cry Baby Killer’, en 1958.

Aquella fue la primera de muchas colaboraciones con Corman en los inicios de la carrera cinematográfica de Nicholson, en su faceta de actor y también en la menos conocida de guionista.

Una década después de su debut, y tras casi una veintena de películas como actor o guionista, Nicholson llegó al estrellato gracias a ‘Easy Rider’ (1969), una película de moteros en la que compartía cartel con Dennis Hopper y Peter Fonda, y que le sirvió para obtener su primera candidatura al ”scar como mejor actor de reparto.

La película arrasó en el Festival de Cannes, donde la actuación de Nicholson fue ovacionada y, por primera vez, el actor pensó: “soy una estrella del cine”.

El trampolín de ‘Easy Rider’ le llevó a su época dorada, una trayectoria en la que trabajó a las ordenes de directores como Stanley Kubrick, Tim Burton, Milos Forman y Roman Polanski, o más recientemente, Martin Scorsese, en ‘The Departedí (2006)’.

Una vida de éxitos y excesos

Antes de rodar ‘Easy Rider’ se planteó dejar la actuación y dedicarse a escribir. ‘Los que no han visto mis primeras películas tienen más suerte que yo”, ha llegado a decir el actor, que en 1962 se había casado con Sandra Knight, con la que tuvo a su hija Jennifer, razón por la cual comenzó a no aceptar papeles que después le avergonzaban.

Con ‘Five Easy Pieces’ (1970) fue nominado por primera vez al ”scar como mejor actor, al que también optó por ‘The Last Detailí (1973) y Chinatowní (1974)’, y que lograría al fin por ‘One Flew Over The Cuckoo’s Nest (1975). En lo más alto de su carrera, la estrella de la sonrisa fulminante, fue portada de la revista Time en agosto de 1974.

Para entonces ya vivía en Mulholland Drive, donde aún reside, y tenía vecinos como Marlon Brando, su inseparable Warren Beatty o Jim Morrison, en la que se empezó a conocer como ‘Bad Boy Drive’.

La fama de excesos ha acompañado a Nicholson a lo largo de su vida, que nunca ha ocultado ni sus coqueteos con las drogas ni su afición por el sexo. El actor bromeaba sobre su fama de mujeriego: “Con mis gafas de sol, soy Jack Nicholson. Sin ellas, soy gordo y Viejo”, comentaba a Efe al cumplir los 75.