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Nuestro guía interior


EFE | 7/6/2017, 11:45 a.m.
Nuestro guía interior
La razón por la cual la mayoría de las personas no consiguen mucho o no tienen mucho en sus vidas es porque no lo han decidido, explican Allan y Barbara Pease, desde Buderim (Queensland, Australia). Foto: EFE/EPA/LUKAS COCH AUSTRALIA AND NEW ZEALAND OUT |

El secreto para tomar las riendas de nuestra vida y convertirnos en la persona que queremos ser, consiste en programar el centro de control de nuestro cerebro, el Sistema de Activación Reticularí (SAR), según explican en una entrevista los exitosos autores australianos Allan y Barbara Pease.

¿Quiere tomar las riendas de su vida, decidir lo que realmente quiere y conseguirlo, siguiendo el sendero que ha elegido y no el que los demás tratan de imponerle? Las tres palabras mágicas para convertirse en la persona que quiere ser son ‘Sistema de Activación Reticularí (SAR), un conjunto de fibras neuronales localizado en el tronco del encéfalo del cerebro, de acuerdo a Allan y Barbara Pease, dos escritores australianos especializados en relaciones de pareja, lenguaje corporal, relaciones humanas y comportamiento social.

El SAR tiene un papel decisivo en funciones biológicas tan importantes como los ciclos de sueño y de vigilia, la respiración, el latido del corazón y la motivación de la conducta, explican los Pease (www.peaseinternational.com) en ‘La respuesta’, el último de sus dieciocho bestsellers de autoayuda, que incluyen diez libros números uno en ventas.

Pero además, este pequeño haz de fibras neuronales funciona como un ‘guía interior’, que podemos programar para que nos ayude a alcanzar nuestras metas sin que nos desviemos y para que nuestro cuerpo se ponga en acción para hacer realidad lo que nuestra mente decide, según las investigaciones de estos autores.

“El SAR es una red de circuitos nerviosos que filtra toda la información sensorial que recibimos del mundo exterior, influye en lo que percibimos y en nuestro nivel de excitación, y decide qué información acceder a nuestro cerebro y cuál no”, aseguran.

Cualquier cosa que veamos, oigamos, sintamos o probemos pasará a través este centro de control y comando del cerebro, con el que podemos filtrar toda esa información y extraer de ella solo lo que es importante para nosotros en un momento concreto, de acuerdo a los Pease.

Cómo programarnos para el éxito

“Nuestro SAR evalúa la información entrante y la prioriza en forma de mensajes que reclaman nuestra atención, y nuestro cerebro, en ese momento, da instrucciones a nuestro cuerpo para realizar las acciones físicas necesarias para cumplir con la imagen que el SAR nos indica”, señalan.

Además, según los Pease, nuestro SAR lleva incorporado el equivalente a un sistema GPS.

“En un GPS introducimos los datos relativos a dónde queremos ir y el software del sistema averigua cómo llegar dirigiéndonos hacia allí. Del mismo modo, una vez hemos decidido nuestro objetivo, nuestro SAR empieza a ver todo lo que está conectado con dicho objetivo y, si nos desviamos, nos devuelve a la ruta”, explican.

Si queremos que nuestro SAR trabaje a nuestro favor, tenemos que programarlo para que esté atento a lo que nos interesa, ya que “cuando programamos una idea concreta o un objetivo, nuestro SAR encontrá exactamente lo que le hemos dicho que encuentre, independientemente de si estamos dormidos o despiertos, o pensando sobre ello o no”, según Allan y Barbara.

“Elegirá entonces los datos relevantes de entre los millones de bits de información que nos rodean para que prestemos atención a ello, y eliminaá· la información irrelevante”, destacan.