Cuando los padres y el pediatra no hablan el mismo idioma


Un nuevo estudio en California revela que los padres latinos que sólo hablan español son menos propensos a reportar buenas experiencias con los médicos de sus hijos que los que hablan inglés.

Por Ana B. Ibarra | 3/9/2017, 11:11 a.m.
Cuando los padres y el pediatra no hablan el mismo idioma
Foto cortesía: Ana B. Ibarra/California Healthline. |

Cuando Margarita Ruiz lleva a sus hijos al consultorio del médico, no tiene otra opción que confiar en que las enfermeras y las recepcionistas le traduzcan las instrucciones del pediatria con precisión. Ella no habla inglés y el doctor habla muy poco español.

Ruiz, de Rosemead, California, dijo que se siente agradecida de que el personal del consultorio esté disponible para traducir. En el pasado, con otro médico, su hijo mayor, de 14 años, le traducía. “No era lo ideal, pero no tenía otra opción”, dijo la ama de casa de 33 años.

Los expertos en salud dicen que no es aconsejable usar intérpretes sin entrenamiento, ya sean personal del consultorio o miembros de la propia familia.

Ruiz dijo que la barrera del idioma no la ha disuadido de llevar a sus cuatro hijos, que tienen entre 2 y 14 años, a las citas médicas, pero desea poder comunicarse de manera más eficaz con el doctor de sus niños.

Los padres latinos que hablan sólo español tienen menos probabilidades de reportar una experiencia satisfactoria con los médicos de sus hijos que los latinos que hablan sólo inglés, o al menos algo de inglés, según un nuevo análisis de datos de California.

Según el estudio, publicado en la revista Academic Pediatrics a principios de febrero, los padres que hablaban sólo español tenían la mitad de probabilidad que los latinos que sólo hablaban inglés de pensar que el médico de sus hijos los escuchaba.

El estudio comparó las experiencias de los latinos divididos en tres grupos en base a la lengua que hablaban en casa: las personas que hablaban sólo español, las que hablaban sólo inglés y otras que hablaban una mezcla de ambos.

El estudio también mostró que los padres que sólo hablaban español eran un 70% menos propensos a comunicarse con los médicos por teléfono o por correo electrónico comparado con aquéllos que hablaban sólo inglés. Y los que hablaban una mezcla de los dos idiomas eran un 25% menos propensos que los que hablaban exclusivamente inglés a sentir que los proveedores de atención médica de sus hijos los escuchaban, según el análisis, que se basó en los datos de 2011-2012 de la California Health Interview Survey.

Los hallazgos sugieren que una ley estatal de 2009 que establece el derecho de los pacientes a un intérprete médico no está siendo plenamente aplicada o no se promueve suficientemente, dijo Alex Ortega, profesor de la Escuela Dornsife de Salud Pública de la Universidad Drexel de Filadelfia, quien dirigió el estudio.

En California, el Healthcare Language Assistance Act (el Acta de Asistencia de Lenguaje en Atención de Salud) requiere que los planes de salud proporcionen un intérprete calificado cuando se lo solicite, ya sea en persona, o por teléfono o videoconferencia.

A nivel federal, el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964 establece como mandato que los proveedores médicos que reciben fondos federales a través del Medicaid y Medicare, incluyendo hospitales, provean asistencia lingüística para sus pacientes.

Ruiz, cuyos hijos están inscriptos en Medi-Cal, dijo que nunca había llamado a su plan de salud pidiendo un intérprete porque ella no sabía que eso era una opción.