Deja redada sin padres a cuatro menores estadunidenses en National City


Manuel Ocaño | 5/31/2017, 10:11 a.m.
Deja redada sin padres a cuatro menores estadunidenses en National City
Los hijos quedan por su cuenta en National City. Fotos de Manuel Ocaño. |

La patrulla fronteriza ahora tiende emboscadas, de acuerdo con versiones de organizaciones que protestan por el arresto de los padres indocumentados de cuatro menores estadunidenses que han quedado en desamparo en National City.

Oficiales de migración encubiertos y en operativo que atrajo la atención, desplegaron notables recursos para detener a un padre de familia vendedor de paletas de hielo y a su esposa, cuando ella salió a ver qué sucedía.

De acuerdo con versiones de los muchachos, su papá, Francisco Duarte, salió como todas las mañanas a comprar un periódico a un negocio a menos de 20 pasos de su casa, cuando un grupo de patrulleros fronterizos encubiertos en vehículos sin distintivos, lo arrestaron.

Como la detención provocó ruidos, la esposa de Duarte, Rosenda Pérez, quien escuchó el ajetreo, salió a averiguar qué sucedía y también quedó arrestada.

Araceli Duarte, de 12 años, platicó que detrás de su mamá salieron ella y su hermana gemela Arely.

Ambas vieron cuando los agentes esposaban a la espalda a su mamá y la sentaban en el piso. Su papá lloraba dentro de un vehículo. Las niñas corrieron a llamar a su hermano mayor, Francisco, de 19 años, pero los patrulleros le impidieron acercarse a sus padres.

“Es increíble cómo los agentes de migración pueden cambiar nuestras vidas en un momento”, dijo Araceli, “mis papás estaban con nosotros y un momento después ya no había nadie que se hiciera cargo de mis hermanos y de mí”.

Francisco, y Luis de 17 años, reprocharon que su país, Estados Unidos, les deje sin padres.

El matrimonio ha vivido en National City unos 20 años. Ambos se conocieron al vender paletas de hielo en carritos por las calles de la ciudad.

Con el tiempo Francisco, padre, abrió un negocio de venta de paletas al mayoreo, para venderles a quienes ahora recorren las calles con sus carritos. Con ese negocio han mantenido a su familia.

Ninguno de ellos tiene antecedentes penales. Rosenda es conocida por ser voluntaria en una iglesia, donde ayuda a distribuir comida del Banco de Alimentos para familias pobres.

El Distrito Escolar en National City exigió a las autoridades de migración que suspendan toda detención y deportación que deje en desamparo a sus estudiantes.

El distrito destacó que las detenciones de la familia Duarte Pérez se realizaron cuando los padres se preparaban para llevar a los menores a sus escuelas.

Miembros de la comunidad o de organizaciones civiles se trasladaron horas después de los arrestos al centro de detenciones en Otay Mesa a protestar.

Mark Lane, un activista que ahora trabaja como investigador de abogados, dijo que es un buen caso por el carácter moral de los detenidos, que son buenas personas, buenos padres de familia y buenos miembros de la comunidad, sin antecedentes penales.

Sin embargo reconoció que había la posibilidad de que fueran deportados. “Una vez que ya se encuentran en el centro de detenciones, sí existe esa posibilidad”, dijo.

Pero comentó que las autoridades de migración ahora usan tácticas para generar miedo en la comunidad inmigrante, como el despliegue de recursos para detener a dos padres de familia o salir de su jurisdicción para ir a arrestar a una joven que les ganó un caso en la corte.

“Los hechos muestran que están mandando un mensaje de que se mandan solos”, dijo Lane.

Al cierre de esta edición de El Latino ambos padres seguían bajo custodia de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en espera de que una corte de migración revisara su caso, pero corrían el riesgo de ser deportados.

Un primo de los menores llegó de Sonora, México, para preparar la llegada de la abuela paterna de los niños, para que los apoye cuanto pueda por un tiempo.

Francisco, el mayor de los hermanos, aprovecha unos días de descanso que tiene en el Colegio Comunitario de San Diego para tomar el negocio de su padre.

La familia carecía de ahorros cuando detuvieron a los padres de familia. Los cuatro menores tendrán que costear vivienda, servicios de electricidad y agua, cuentas pendientes de la familia, transporte, alimentación, pagos de abogados y fianzas de sus padres, entre otros gastos.

Con ayuda de Lane, los jóvenes iniciaron una colecta de donativos que cuentan como impuestos a los donadores. La cuenta está en la dirección de internet: go fund me duarte children

Manuel Ocaño