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Ahora en una Iglesia de Texas, una nueva masacre revive debate sobre proliferación de armas de fuego; 26 muertos


Servicios El Latino editor@ellatino.net | 11/6/2017, 1:50 p.m.
Ahora en una Iglesia de Texas, una nueva masacre revive debate sobre proliferación de armas de fuego; 26 muertos
Aspecto externo de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, Texas, donde ocurrió la masacre. Foto-Cortesía: Grondamorin.com |

SAN ANTONIO, TEXAS.- Otra vez la controversia de hasta qué punto la anarquía en la regulación de ventas de armas de fuego, volvió a surgir, con fatales consecuencias.

Ahora fueron creyentes de la Iglesia Bautista de Suthernland Springs, Texas una pequeña comunidad rural, no incorporada, de alrededor de 400 habitantes, perteneciente, al condado de Wilson, unas 21 millas al Este de San Antonio, quienes fueron alcanzados por la violencia.

Un trágico saldo de 26 feligreses muertos y 24 heridos dejó la inesperada uncursión a la Iglesia de un hombre joven quien disparó la mañana de ayer domingo 5 de noviembre, e identificado como Devin Patrick Kelley.

En una primera aproximación a las investigaciones del incidente, se dijo que el sujeto, que fue ultimado cuando era perseguido, habría sido un soldado expulsado de la Fuerza Aérea (Air Force), por violencia doméstica (maltrato a su esposa). De hecho, se anticipó, el individuo habría amenazado a su suegra, quien por cierto, no asistió a la misa de ayer domingo.

Se supo asimismo que el joven de 26 años portaba en su vehículo un fusil de as alto Rueger AR-15, y vestido con un uniforme de color negro, de combate, habría pasado a una gasolinera para llenar el tanque (de gasoline) y luego se dirigiría a la Iglesia Bautista, donde realizaría la masacre.

Aunque el Presidente Donald Trump al igual que en el caso ocurrido recientemente en Las Vegas, Nevada, dijo que se trataba de un hombre con problemas mentales, y no lo asoció, en absoluto, con el descontrol en la venta indiscriminada de miles de armas de fuego por parte de las armerías estadounidenses, la policía afirmó que fue un problema de índole familiar.

Como se recuerda, el pasado 2 de octubre, un hombre de 64 años de edad, parapetado en la planta 32 de un hotel-casino de Las Vegas, Nevada, abrió fuego contra una multitude que asistía a un concierto de música Country, quitándole la vida a 50 personas, e hiriendo a más de 400.