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Deportan a madre trabajadora que la comunidad considera ejemplar


Manuel Ocaño | 10/26/2017, 11:39 a.m.
Deportan a madre trabajadora que la comunidad considera ejemplar
Dirigentes, funcionarios y comunidad demandaban que Silvia Ocampo permaneciera en San Diego cuando la inmigrante fue deportada. |

Jair Cortés no podía creer que él y su hermana de ocho años de edad fueran a quedar en San Diego bajo custodia de un familiar de 27 años de edad cuando esta semana las autoridades de migración deportaron a su mamá a sólo unos meses de haber deportado también su padre.

Jair tiene 16 años y su hermana menor tiene necesidades especiales, por lo que las autoridades federales permitieron que su madre continuara en el país.

Pero el pasado jueves su historia cambió. “Me dieron muchas ganas de llorar”, dijo Jair, estadunidense igual que su hermana.

“Vamos a tener que continuar de alguna manera, mantenernos unidos aunque mis papás, especialmente mi mamá ya no esté aquí en San Diego con nosotros”, comentó con esfuerzo por aguantar el llanto.

La oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deportó a la señora madre de tres hijos considerada ejemplo y por quien decenas de funcionarios pedían que las autoridades la dejaran en San Diego.

La señora Silvia Ocampo Ortiz fue trasportada del centro de detenciones en Otay Mesa a la frontera al tiempo que activistas, legisladores y funcionarios demandaban ante las oficinas del ICE en el centro de San Diego que la mujer permaneciera.

Ocampo fue la inspiración de la legisladora estatal Lorena González para elaborar una ley que lleva su nombre, la “Ley de Silvia”, o AB813, que consiste en que el estado de California borre de los antecedentes de migrantes los delitos menores para que no sean motivo de deportación.

“De hecho, Silvia vino a mí”, dijo González Fletcher; “con su ayuda conseguimos aprobar la legislación estatal para permitirle una posición desde la que podría solicitar la ciudadanía”.

La ley ayudó a disminuir el castigo para los inmigrantes indocumentados condenados por crímenes no violentos, de modo que para muchos sus antecedentes quedaron limpios.

Sin embargo la misma señora Ocampo fue deportada por un delito estatal que habría sido borrado: en el 2009 mintió al llenar un formulario para conseguir licencia de conducir y aunque se trata de un trámite estatal, quedó sujeta a potencial deportación.

Su deportación es más difícil para sus hijos porque el esposo de la señora Ocampo había sido deportado antes, así que los menores ahora quedan solos en San Diego.

Durante el mes de julio de cada año la señora se presentó a las oficinas del ICE a firmar para testiguar presencia y demostrar que no tenía ningún otro antecedente penal pero este julio fue diferente: al entrar a las oficinas quedó detenida y fue llevada al centro de detenciones.

La legisladora González dijo en la protesta en el centro de San Diego que el presidente Donald Trump dijo que deportaría a los indocumentados delincuentes “pero Silvia Ocampo es todo lo contrario, es madre de tres niños estadunidenses, una menor con necesidades especiales, esto es no tener corazón”.

Dijo que “la administración Trump se ha comprometido a deportar a pandilleros y narcotraficantes, y esta mujer no es nada de eso; es una persona trabajadora que siempre ha pagado sus impuestos, y una buena madre”.

Durante la protesta algunos funcionarios calificaron de “crueldad” la deportación de la madre de una menor con requerimientos especiales.

También la dirigente sindical de la Unión de Empleados de Hoteles y Restaurantes, Brigette Browning, dijo que la señora Ocampo es una de las personas más cumplidas con su trabajo que haya conocido.

La abogada de la señora Ocampo pidió a la corte que permitiera la mujer permanecer en San Diego hasta que hoy tuviera una audiencia en otro tribunal donde se le removería el antecedente por el que iba a ser deportada.

Sin embargo la corte de migración negó esa última oportunidad para Ocampo Ortiz.

Manuel Ocaño