A partir de los tres años y, al menos hasta los siete, es necesario que los hijos aprendan que no son el centro de la familia, excepto en dÌas especiales como el de su cumpleaños o el de los Reyes Magos. Foto: Concha Álvarez Maqueda

A partir de los tres años y, al menos hasta los siete, es necesario que los hijos aprendan que no son el centro de la familia, excepto en dÌas especiales como el de su cumpleaños o el de los Reyes Magos. Foto: Concha Álvarez Maqueda

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