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El interés de muchos padres de que sus hijos coman en la escuela comida cocinada en el hogar puede exponerlos a un mayor riesgo de padecer enfermedades transmitidas por alimentos almacenados a una temperatura inadecuada. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Texas en Austin publicado en la edición en línea de este mes de Pediatrics, más del 90 por ciento de los alimentos enviados en las “loncheras” pueden alcanzar temperaturas poco seguras antes de que los niños los coman. “Los padres necesitan estar conscientes del rol que tiene la temperatura para mantener los alimentos de forma segura hasta que sean consumidos”, declaró a Efe Sara J Sweitzer, una de las autoras del estudio que analizó las condiciones en las que los padres almacenan los alimentos de sus hijos en edad preescolar. “Por eso es importante que tomen algunas medidas adicionales para tratar de asegurarse de la comida

que comen sus niños pequeños es segura”, añadió. El estudio halló que más del 90 por ciento de los alimentos estaban a una temperatura insegura, incluso los que tenían paquetes de hielo, y sólo el 2 por ciento de los alimentos analizados estaban a una temperatura considerada como segura. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los alimentos fríos deben almacenarse a menos de 40 grados

Fahrenheit y ningún alimento debe permanecer a temperatura ambiente por más de dos horas. Los investigadores señalan que las temperaturas entre 40 y 140 grados fahrenheit son las consideradas como dentro de la “zona peligrosa” para conservar los alimentos.

“Muchos de los almuerzos tenían al menos un paquete de hielo y nosotros pensamos que iba a mantener los alimentos fríos de mejor forma que lo que demostró el estudio”, señaló la investigadora. Cerca del 39 por ciento de las comidas analizadas no tenían paquetes de hielo para conservarlas y el 45 por ciento tenían sólo uno. El reporte sugiere que la adición de dos a más paquetes de hielo a los contenedores de comida de los niños podría ayudar a prevenir enfermeda des transmitidas por los alimentos, que son más comunes entre los menores de 5 años. La USDA recomienda incluir en los almuerzos de los menores alimentos no perecederos, que se mantienen seguros sin una fuente de frío, como frutas y verduras, pan, galletas y mantequilla de maní, entre otros. Asimismo, las autoridades recomiendan utilizar loncheras térmicas con paquetes de hielo para ayudar a mantener los alimentos perecederos frescos y a temperaturas seguras hasta la hora del almuerzo de los menores. Los alimentos perecederos, como los emparedados de jamón o el yogurt, sólo pueden permanecer a temperatura ambiente por 2 horas, luego de eso podrían ser poco seguros para consumir, de acuerdo con expertos de la USDA. Se recomienda utilizar un contenedor hecho de material aislante para mantener la temperatura y además poner dos paquetes de hielo. Además se recomendó guardar en el congelador desde la noche anterior el contenedor en el que se llevan los alimentos a la escuela. Refrigerar todos los alimentos, aún aquellos que no necesitan refrigeración.