San Diego, Un hombre hispano con un raro trastorno genético recibió un trasplante de hígado que generó un “efecto dominó” que salvó dos vidas, informó el Centro Médico de la Universidad de California en San Diego (UCSD) el pasado 22 de septiembre.

Lo novedoso de la operación es que el hígado de este paciente fue trasplantado con éxito a otro paciente, capaz de utilizarlo pues no padecía de esa condición genética.

El equipo de cirujanos, liderado por Alan Hemming, dijo a Efe que este procedimiento, al que calificó de “extraordinario”, es técnicamente más difícil que los trasplantes comunes de hígado, pero que permitió que un hígado donado pudiese salvar dos vidas.

Hemming, codirector del Centro para Enfermedades Hepatobiliarias y Trasplantes Abdominales (CHAT) del Sistema de Salud de la Universidad de San Diego, dijo que el paciente, Rafael Bolaños, de 28 años, padecía de un raro trastorno metabólico llamado acidemia metilmalónica, que causa una acumulación tóxica de aminoácidos en el cuerpo.

Bolaños, dijo Hemming, se enfrentaba al peligro de caer en coma y de sufrir daños neurológicos irreversibles, mientras que el segundo paciente que recibió el trasplante, James O’Gara, de 62 años, había sido diagnosticado con colangitis esclerosante primaria, una enfermedad crónica del hígado causada por cicatrices de los ductos bílicos.

“El trasplante de hígado era la única solución para ambos pacientes. El reto es que los hígados siempre son escasos, incluso para los pacientes que desesperadamente necesitan un trasplante”, indicó el doctor Robert Gish, jefe de hepatología y codirector del CHAT, quien también fue un miembro del equipo de cirujanos.

Dos equipos de cirujanos efectuaron las cirugías en forma simultánea en junio pasado, y mientras Bolaños recibió un nuevo hígado por parte de un donante, el suyo fue trasplantado a O’Gara.

Bolaños fue dado de alta el pasado martes, y se recupera en forma satisfactoria de la operación, indicaron los doctores.

Pese a que O’Gara recibió un hígado con un trastorno genético, su salud no será afectada debido a que su cuerpo es capaz de limpiar los aminoácidos, por lo que no presentará síntomas, aseguraron los médicos.

De acuerdo con el Departamento de Salud, más de 16.170 pacientes esperan por un trasplante cada año en EE.UU., y aproximadamente el 15 % de ellos morirá antes de que un órgano esté disponible.