Horacio Rentería

Horacio.renteria@ellatino.net

NATIONAL CITY.- Con frecuencia los padres de familia se resisten a informar a los educadores que sus hijos son objeto de intimidación por medio de ataques cibernéticos, un problema cada vez más creciente.

Ello se advirtió en reunión de oficiales de agencias oficiales del Condado de San Diego con miembros de la comunidad de Nacional City.

“Los padres pueden sentirse avergonzados de que sus hijos estén siendo molestados o intimidados, además de sentirse inseguros sobre cómo poderlos ayudar mejor, y con el miedo creciene de que la situación empeore”, fue uno de los puntos analizados durante la reunión.

Se señaló que independientemente de la importancia de que estos incidentes sean comunicados a la escuela para que sean reportados a la policía es fundamental que los padres mantengan una comunicación más estrecha con sus hijos y sus maestros, y estén muy vigilantes del tipo de amigos que los asechan.

Además de todo ello, se recordó, el fenómeno del ‘bullyng’ (intimidación para forzar a alguien a hacer algo) surge en la mayoría de los tiempos con el uso de las llamadas redes sociales (facebook, twitter, My Space, Hi5 y más recientemente Google Buzz), entre otras.

Se indicó que mantener un diálogo con los niños y jóvenes adolescentes, ayuda a que ambos se den cuenta de los errores y el terreno que deben estar pisando para no ser víctima de los delincuentes cibernéticos.

Es importante, se indicó durante diez recomendaciones emitidas a manera de ‘mandamientos a los padres, establecer límites y sus consecuencias, y crear las oportunidades para que los niños se conviertan en autosuficientes y responsables de sus actos.

Y un hecho fundamental es que los padres, se dijo, sean capaces de controlar sus propias emociones, pues de no hacerlo, darán un mensaje equivocado a sus hijos, y las consecuencias podrían ser muy negativas y contraproducentes a lo que éstos pretenden mejorar.

Durante el taller ofrecido en las instalaciones de la extensión de Southwestern College de Nacional City, participó un panel de expertos quienes abordaron asuntos legales, educativos y sociales relacionados con la conducta de su adolesecente.

Entre los especialistas asistentes destacó la participación de mary Glover, directora ejecutiva de la Escuela de la Comunidad y del Tribunal Juvenil de la Oficina del Condado de San Diego, de la oficial Marla Kinkgade, quien han apoyado la labor de cientos de jóvenes en centros juveniles y el juez Browder Willis, Juez de la División Juvenil del Tribunal Superior de Justicia del Condado de San Diego, entre otros.