Cuando se terminan las relaciones, rara vez es en buenos términos. Todo es motivo de lucha. Un tiempo atrás, estas personas que hoy se maltratan mutuamente, se juraron amor eterno.

Ricardo decidió que su matrimonio con Marisol se había terminado. La echó de la casa y la forzó junto con los niños, a que se fueran a vivir a la casa de sus padres. Le quitó el coche, el teléfono celular y la manutención, sin ningún remordimiento. Ricardo se ha endurecido y está manejando el divorcio como una pelea entre enemigos. Se olvidó de que sus hijos están de por medio.

Marisol por su lado, se ha transformado en una mujer peleadora que quiere sacar el mejor provecho del divorcio.

Cuando se enamoraron, ambos eran generosos y apasionados. Ahora que se están divorciando, el otro es egoísta, cruel y despiadado.

Negociando sin enojo para los

divorcios difíciles

Ingredientes:

• 2 tazas de control y entendimiento

• 3 piezas de reconocimiento

• 1 cucharada de respeto

• 1 manojo de comunicación clara y simple

• 1 lata de integridad

Condimentos: Buenos recuerdos, buena disposición y flexibilidad

Nota del chef: Cuando uno se llena de venganza, coraje y amargura, las acciones contra la pareja resultan desastrosas y no hay manera de poder razonar adecuadamente.

Modo de preparación:

  1. Aceptar el fracaso y la desilusión por perder una relación importante nunca es fácil. Reaccionar con enojo es una manera cómoda de enmascarar los verdaderos sentimientos y evitar afrontar el dolor y la decepción que realmente se siente.
  2. Sólo cuando se logra valorar, entender y respetar al otro se lo puede dejar ir y terminar la relación en paz. Se debe admitir que cada quien tiene sus propias expectativas, así como sus propios asuntos que resolver. Culpar, sospechar, castigar, querer ganar a toda costa, dejar de comunicarse y ser inflexible, sólo empeora la situación y hace todo más doloroso y difícil.
  3. Basta con tener un mal matrimonio como para también tener un mal divorcio. De nada sirve herir, tener un mal sabor de boca y destruir las pocas buenas memorias que se tiene. Cuando uno actúa con bondad, compasión y respeto, finalmente el más beneficiado es uno mismo.

“Todos saben con quién se casa, pero nadie sabe de quien se divorcia” Copyright © 2011 Recetas para la vida® Compra nuestras exclusivas tarjetas en Papyrus. www.facebook.com/ Recipes for Life

ww.recetasparalavida.com