Cada 15 minutos, una persona se suicida en Estados Unidos y muchas otras piensan en esa posibilidad, según un informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) dado a conocer este pasado 15 de octubre.

El informe, que analizó cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Consumo de Drogas (NSDUH) entre 2008 y 2009, encontró que por cada suicidio que comete una persona, hay muchos otros que lo intentan o planean hacerlo.

El estudio, que por primera vez incluye datos comparativos por estados, encontró que más de 2,2 millones de adultos en Estados Unidos (1 por ciento de los adultos) reportó haber hecho planes para suicidarse el año anterior.

Al menos uno de cada 50 adultos en Georgia (2,1 por ciento) y uno de cada 15 en Utah (6,8 por ciento) tuvieron fuertes pensamientos suicidas el año anterior.

Asimismo, más de un millón de adultos (0,5 por ciento) reportó haber intentado suicidarse el año anterior, desde un 0,1 por ciento en Delaware y Georgia hasta un 1,5 por ciento en Rhode Island.

La prevalencia de pensamientos sobre el suicidio, planear un suicidio o intentar llevarlo a cabo fue significativamente más alta entre los adultos de entre 18 a 29 años, que entre aquellos mayores de 30 años.

El informe también encontró que la incidencia de pensamientos suicidas serios era significativamente más alta entre las mujeres que entre los hombres.

“El suicidio es una tragedia para los individuos, las familias y las comunidades. Este reporte destaca que tenemos oportunidades de intervenir antes de que alguien se suicide al identificar los riesgos y actuar antes de que el intento de suicidio se dé”, declaró el director de los CDC, Thomas M. Frieden.

Según investigaciones anteriores, por cada persona que se suicida hay unas 25 que lo intentan y es más común que las mujeres lo hagan a través de sobredosis de tranquilizantes, antidepresivos, antihistamínicos u otros medicamentos de prescripción, mientras que los hombres utilizan armas.

“La mayoría de las personas se sienten incómodas hablando acerca del suicidio, pero este no es un problema que se deba mantener bajo un velo de silencio. Necesitamos trabajar juntos para crear más consciencia acerca del suicidio y aprender más sobre intervenciones que funcionen para prevenir este problema de salud pública”, agregó el funcionario.

Un estudio de los CDC, divulgado este miércoles, encontró que el uso de antidepresivos ha aumentado en un 400 por ciento desde 1988 en Estados Unidos, lo que convierte a estos medicamentos en los utilizados con mayor frecuencia entre las personas de 18 a 44 años.

Las autoridades recomiendan intervenir cuando alguien conocido tenga pensamientos suicidas y contactar a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio a través de la línea telefónica gratuita 1-800-273-8255 o la página de Internet de la organización http://www.suicidepreventionlifeline.org/

(EFE).-

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