Por Jason Alderman

Si todavía no se ha subido al tren del ahorro energético en su hogar, la buena noticia es que varios de los créditos fiscales federales por ahorro energético cuyo vencimiento estaba programado para el 2010 se han prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2011; pero la noticia no tan buena es que estos créditos tienen mucho menos valor y más restricciones que antes. Pero no todo está perdido, ya que muchos otros créditos adicionales (descriptos más abajo) continúan vigentes hasta 2016.

Así es como funcionan los créditos fiscales por ahorro energético que están por vencer:

Usted puede reclamar un crédito por el 10 por ciento del costo total de diferentes productos de ahorro energético doméstico para su lugar de residencia primaria, incluyendo: sistemas de aislamiento, calefacción, ventilación y aire acondicionado; techos de metal y asfalto; ventanas, puertas y tragaluces de ahorro energético; cocinas de biomasa y calderas no solares. Sin embargo, hay ciertas restricciones:

• El crédito máximo combinado es de $500 (10 por ciento de un costo total de $5.000) para todos los productos permitidos comprados entre 2006 y 2011. Por lo tanto, si usted ya ha reclamado créditos por más de $500 en los años anteriores, cuando los límites eran mayores, ya no puede reclamar más.

• Ciertos artículos tienen créditos fiscales máximos más bajos. Por ejemplo: las ventanas tienen un crédito fiscal máximo de $200; los hornos y calderas, $150 (debe tener una tasa de uso de combustible anual superior a 95).

• No se puede reclamar un crédito por los costos de mano de obra.

• Los créditos por ahorro energético no son reembolsables, lo que significa que solo se puede reclamar un crédito para reducir los impuestos que se pagan por año.

• Los créditos fiscales solo pueden reclamarse una vez y se limitan al año en que se compró el artículo.

Seguirá habiendo créditos por ahorro energético para las bombas de calor geotérmico, los sistemas de energía solar y energía eólica que se instalen en hogares primarios o secundarios nuevos o ya existentes antes del 31 de diciembre de 2016, por el 30 por ciento del costo, sin límite máximo. Además, continúan los créditos para las celdas de combustible, al 30 por ciento del costo hasta $500 por kW de capacidad energética (solo para residencias primarias). Y también continúan los créditos fiscales para ciertos vehículos de ahorro energético.

Para más información

www.fueleconomy.gov