Horacio Rentería

Horacio.renteria@ellatino.net

SAN DIEGO.- Ronnie Carmona, madre de un joven quien siempre alegó haber sido acusado injustamente de un homicidio, que asegura, él no cometió, afirmó que la pena de muerte da lugar a que se sigan cometiendo todo tipo de injusticias.

La declaración de la mujer la hizo frente a la Fiscalía del Distrito del Condado de San Diego, donde se anunció el arranque de la campaña de recolección de firmas de la población para presentar una propuesta en las elecciones de noviembre del 2012.

De aprobarse esta proposición por parte de los electores, suprimiría la pena capital en California, uno de los 35 estados donde aún se aplica.

El incidente que relacionó en 1998 a Arthur Carmona, entonces un joven de 16 años e hijo de la señora Ronnie, se caracterizó por la actuación de un testigo falso, que en realidad nunca vio ni conocía al muchacho, por lo que fue sentenciado sin que se contara con una verdadera evidencia.

Incluso la policía dijo a Carmona que tenía ‘videotapes’ filmados donde acreditaban su culpabilidad, los que tampoco presentó porque no los tenía.

Sin embargo, Arthur fue sentenciado a 12 años de prisión acusado de haber cometido dos robos con violencia y amenazado a un vendedor mientras conducía un vehículo, con arma de fuego.

Sin embargo, al no demostrarle su supuestos delitos, la Procuraduría de Distrito del Condado de Orange se vio obligado a rectificar su error, y dejar al joven Arthur en libertad, con ‘la condición’ de que no interpusiera demanda en su contra.

Pero la suerte del muchacho le siguió dando la espalda, pues el 17 de febrero del 2008 murió atropellado por un vehículo cuando salía de una fiesta, y el cual era conducido por otro joven hispano, Félix Abreu. Después de tratar de evitar la prisión escapando del lugar, este último fue finalmente capturado y enfrenta una pena de once años en una cárcel del Condado de Orange.

Por su parte Ronnie Carmona aseguró que continuará luchando para que injusticias en juicios como el que se llevó a cabo con su hijo no se repitan.

De acuerdo con SAFE California Campaign, impulsora de la iniciativa con la que se intenta suprimir la pena de muerte en el estado, a los californianos cuesta 1 billón de dólares cada cinco años mantener ese tipo de castigo, considerado en la mayoría de los países del planeta como obsoleto.

“Estos millones de dólares pueden ser empleados para conservar a nuestros maestros, los servicios de policía y bomberos y sus empleos”, dijo Catherine Tierman, copresidente de la campaña.

“La pregunta que nosotros debemos hacernos es si ¿California es más segura debido a la pena de muerte? y la respuesta es un inequívoco ‘No’ y aún así continuamos gastando preciados fondos estatales”, dijo el exjuez de la Corte de Estados Unidos, James Stiven.