Washington, (EFE).- El índice de desempleo entre los hispanos aumentó en octubre una décima, hasta el 11,4 %, y sigue estando más de dos puntos por encima de la media nacional, que quedó en el 9%, informó el Departamento de Trabajo.

En una conferencia telefónica, la secretaria estadounidense de Trabajo, Hilda Solís, afirmó que el aumento de la tasa del 11,3 % al 11,4 % es “insignificante”, pero expresó su preocupación por la pérdida de trabajos en octubre en la construcción, uno de los sectores que emplea a más hispanos.

“Desafortunadamente, continuamos viendo pérdidas de trabajos en el sector gubernamental y en la construcción”, dijo Solís.

Frente a los aumentos en octubre de puestos en el sector de servicios profesionales y de negocios (32.000 empleos), en el de hoteles, restaurantes y entretenimiento (22.000), y salud (12.000), la construcción sufrió una pérdida de 20.000, la mayor desde enero.

Además, mientras el sector privado ganó el mes pasado 104.000 empleos, en el público se perdieron 24.000, por lo que el incremento neto quedó en 80.000.

En ese marco, Solís recordó que los republicanos en el Senado han bloqueado en los últimos días dos importantes iniciativas del Gobierno para crear empleo: una de contratación pública de maestros, policías y bomberos, y otra para construir y reparar infraestructuras de transporte.

Esas dos iniciativas están incluidas en el plan de empleo del presidente estadounidense, Barack Obama, valorado en 447.000 millones de dólares y cuya aprobación está pendiente en el Congreso desde que se presentó en septiembre.

El problema reside en que los republicanos rechazan el plan porque no están de acuerdo con los nuevos impuestos que contempla ni con su elevado presupuesto.

“No podemos permitirnos políticas partidistas”, subrayó Solís al urgir al Congreso a aprobar cuanto antes la propuesta de empleo del presidente.

En Estados Unidos hay actualmente unos 2,66 millones de hispanos que no tienen trabajo, según el informe del Departamento de Trabajo, que reveló también que el desempleo a nivel nacional bajó una décima, del 9,1 % al 9 %, en octubre.

El dato positivo es que con esa caída, la primera desde julio, el índice de desempleo está en su nivel más bajo desde abril.

No obstante, aunque en lo que va de 2011 se han creado más de un millón de empleos en EEUU, ese aumento no es suficiente para mantenerse al día con el crecimiento de la población y poder empujar hacia abajo la cifra de desempleados, que roza los 14 millones.

El jefe del Consejo Presidencial de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Alan Krueger, admitió en un comunicado que la tasa de desempleo sigue siendo “inaceptablemente alta” y que el ritmo de mejora “no es lo suficientemente rápido”.

Lo más preocupante es que los expertos coinciden en que el desempleo se mantendrá en torno al 9% al menos durante dos años más. Además, los nuevos cálculos de la Reserva Federal (Fed) al respecto tampoco son nada alentadores.

Según los pronósticos de la Fed, EEUU crecerá este año entre un 1,6% y un 1,7% (en junio había previsto entre un 2,7% y un 2,9%), mientras que el desempleo se mantendrá entre el 9% y el 9,1%, frente a la estimación previa de un rango de entre 8,6% y 8,9%.

Ante este sombrío panorama económico, el presidente de la Fed, Ben Bernanke, defendió el pasado miércoles las políticas expansivas y señaló que “nuevas medidas permanecen sobre la mesa”, al término de una reunión de dos días del Comité de Mercado Abierto.

“La política monetaria puede ser algo menos poderosa que en el pasado, pero está afectando al crecimiento económico (…) La situación económica sería peor si no hubiésemos tomado estas medidas”, afirmó Bernanke.