Horacio Rentería

Horacio.renteria@ellatino.net

SAN DIEGO.- Omar Aguilar es un inmigrante hondureño quien ha residido desde hace muchos años en la comunidad de City Heights, pero para quien ya ha sido girada una orden de deportación para este martes 8 de noviembre.

En entrevista con El Latino, afirmó que la orden de deportación se debió a errores de su abogado, en su llenado de visa para asilo político, una garantía a la que tiene derecho pues tiene pruebas fehacientes de que su ingreso a Estados Unidos, se debió a violencia doméstica.

Miembros de la comunidad de City Heights se han unido para defender su causa y evitar su deportación, la cual fué ordenada el 10 de agosto del 2011 por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.

Desde entonces, Omar sólo tuvo oportunidad de estar una vez ante el Juez de Inmigración, Henry Ipema Jr., “quien me llamó mentiroso” al leer los documentos sobre los que presentó su solicitud de asilo político.

En defensa del inmigrante

Sin embargo, Omar Aguilar y sus defensores, entre los cuales figura la senadora federal por San Diego, Susan Davis, alegan que si existen motivos más que suficientes para que a este hombre, quien llegó aquí para trabajar en limpieza, lavaplatos y preparador de alimentos en el 2005, se le otorgue el derecho de asilo.

La persecución contra la familia por un peligroso grupo delictivo conocido como “Los del Monte” no se originó ahí, pues en el 2001 ya había sido asesinado su tío, Mario Morel López.

“El dolor y la pena es porque después de ser una familia muy unida y trabajadora de 2 hermanas y 3 hermanos, y un padre que daba el todo por el bienestar de su familia. Todos los problemas comenzaron por la muerte de mi tío (Mario) quien era una persona muy trabajadora y de buenos principios, pero al final terminó en nada, pues en un asalto a su negocio, fué asesinado”, narró el entrevistado.

Persecusión y violencia doméstica

Los hechos de persecución y violencia doméstica contra Omar y su familia, en Honduras, se recrudecieron en el 2001, indicó en entrevista telefónica, cuando fué asesinado en Honduras, su hermano Walter Aguilar.

“Mi padre Alfredo Aguilar”, prosiguió, “muy querido y respetado por la comunidad (de Honduras), y padeciendo de diabetes, con tantos problemas, y el estrés generado por constantes amenazas, decidió quitarse la vida de un disparo en la cabeza. Fué un tiempo muy difícil para toda la familia, después de su muerte”.

“Fui educado con buenos valores y principios, y decidí seguir adelante por un futuro mejor. A mis 22 años empecé mi primer trabajo en una compañía de ventas como ayudante de bodega, el cual con mucho empeño , de chofer ascendí como agente de ventas.y llegue a ascender a supervisor ”, indicó.

“Después de muchos problemas incluyendo la pérdida de mis tíos y amenazas a mi familia, indicó, llegue a cónocer a mi hija Magelith. Ya que su madre emigró a los Estados Unidos embarazada. Ahí empecé a sentir en realidad el amor que se siente por un hijo, y la palabra “papi”. Estuve con ella 15 días, disfrutando su companía.”.

“Con los días, dos integrantes (del grupo de delincuentes) que fueron los responsables de la muerte de mis tíos), fueron asesinados por personas desconocidas. Los familiares de esos integrantes pensaron que habíamos sido mi hermano Walter López y yo los responsables, en venganza a las muertes mis tíos. Desde entonces mi vida dió un giro, ya que mi familia decidió esconderse, mi hermano Walter decidió quedarse con la única familia que nos quedaba que es mi madre mi hermano menor y mis dos hermanas”.

Emigró por miedo a represalias

“Yo decidí emigrar a Estados Unidos por miedo a que algo me sucediera, y no querer dejar a mi hija sin mi amparo, y ayudar a mí familia para salir adelante. Intenté la primera vez y fui detenido en México y deportado, pero lo que lo intenté por segunda vez, sufriendo y obteniendo una experiencia y la peor pesadilla que nunca olvidare. A los principios en EEUU fue muy difícil ya que era mi primera vez fuera de mi familia, y muy lejos de mi país (Honduras), sin apoyo de nadie”, manifesto.

“Con el paso del tiempo”, señaló, “un miembro de la familia de asesinos (que se les mencionó al principio de esta explicación) se hizo jefe de la policía, y desgraciadamente en febrero del 2010 mi hermano Walter fué asesinado por la policía, bajo orden del jefe (mismo miembro de la familia de asesinos) que hasta el día de hoy nos tiene bajo amenazas. En esa misma ocasión que Walter fué asesinado, mi hermano menor Omar fué capturado, y después demostró su inocencia y salió libre, ahora el está escondido por miedo a que lo asesinen”.

“En este tiempo corrí con la mala suerte de que la policía me detuvo por una infracción, y la policía me entregó a la migra. Pues tratando de seguir aquí, y el miedo de regresar a mi país, metí la aplicación por asilo político, el cual me fué negado por falta de desempeño del abogado (que se le pagó la cantidad de $5,000) y un mal servicio”.

Cabe hacer mención que un grupo defensor de los derechos civiles de los inmigrantes denominado: Comité en Defensa de los Inmigrantes de City Heights realizará una manifestación de apoyo a Omar, este lunes 14 de noviembre, de 12:00 horas del mediodía a la 1 p.m., frente a las oficinas del Edificio Federal, en el centro de San Diego.