El número de horas que cada niño dedica al sueño dependen de su edad y de sus características. Dormir bien es fundamental para la salud del bebé y para su crecimiento. Durante el sueño, nuestro organismo repone fuerzas y se prepara para un nuevo día.

Hasta los 6 meses: Lo normal es que el niño duerma unas 16 horas, repartidas entre la noche y varias siestas durante el día. Por la noche puede llegar a dormir unas 6 u 8 horas seguidas, aunque la mayoría de los bebés se despertarán para la toma nocturna.

De 6 a 12 meses: Por la noche, el bebé debería dormir unas 12 horas, aunque por lo general no las dormirá seguidas, porque el niño se despertar á para la toma nocturna. Durante el día, dormirá menos, unas 3 o 4 horas repartidas en dos siestas: una por la mañana más cortita y otra por la tarde más larga.

Entre el año y los 18 meses: En total, el niño dormirá unas 13 horas y media. La mayor parte debería dormirlas por la noche, aunque es aconsejable que duerma una par de horas durante el día.

A los 2 años: El sueño nocturno del bebé será de unas 12 horas y durante el día debería dormir una siesta de una o dos horas después de comer.

A los 3 años: El sueño del niño se reduce un poco. Por la noche, el niño debería dormir 11 horas y es aconsejable que haga una siesta de una hora.

A partir de los 4 años: La mayoría de los niños duermen entre 11 y 12 horas por la noche y ya no necesitan la siesta durante el día

La siesta

Los niños más mayorcitos pueden prescindir de la siesta, si dormir durante el día les “roba” horas de sueño nocturno. Si el pequeño duerme durante el día y luego no tiene sueño por la noche, es mejor prescindir de la siesta.