Los Ángeles, (EFE).- Una familia hispana que se ha visto separada por la deportación de la madre y espera una decisión sobre el caso de inmigración del padre pidió a las autoridades una solución para mantener unidos a sus miembros.

Hace menos de dos semanas, María Elena, la madre de tres niños de seis, 10 y 14 años, fue deportada a su natal México y el caso de inmigración del padre está aún en revisión.

«¿Cómo es posible que para las celebraciones de fin de año, el padre puede estar en Guatemala, la madre estará en México pues ya fue deportada y los hijos estarán acá?», cuestionó en declaraciones a Efe, Jorge-Mario Cabrera, portavoz la Coalición pro Derechos Humanos del Inmigrante en Los Ángeles (CHIRLA, en inglés).

Natalie, Diego y Jorge Jr., y el padre, Jorge Girón, pidieron hoy a las autoridades en una rueda de prensa celebrada en las instalaciones de CHIRLA que se compadezcan de su situación.

Jorge Girón, quien desde hace 22 años vive en EEUU, está esperando que se resuelva su situación y por el momento tiene que reportarse cada semana con las autoridades, tanto telefónicamente como en persona.

«Lo primero que pido es que me dejen estar con mis hijos», pidió el padre a las autoridades de inmigración.

Jorge Girón figuraba como fugitivo ante la justicia cuando fue detenido pero, según afirmó, nunca recibió una citación para ir a la corte.

«Es muy duro estar separados y también cuando mi niña pequeña me pregunta cuándo viene su madre y no le puedo dar una respuesta pues desafortunadamente no hay una fecha», agregó.

Los Girón llevan 15 años de casados y siempre han vivido en South Gate, California. Sus hijos, aseguró, son excelentes estudiantes y la familia nunca ha tenido problemas graves con la ley.

Jorge, el mayor de los hijos, estudiante de la preparatoria South East, pidió que no deporten a su padre y permitan el regreso de su madre.

Por su parte, María Elena Girón en un testimonio grabado desde León, México, relató el dolor que le causa estar lejos de su familia, especialmente en Navidad.