Chicago, 21 dic (EFE).- Organizaciones criminales mexicanas, como el Cartel de Sinaloa, controlan el 80 por ciento de las drogas sintéticas que se consumen en Estados Unidos, producidas a granel en súper laboratorios que han eliminado a los pequeños competidores.

El director de la Dirección Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) de Chicago, Jack Riley, dijo en entrevista con Efe que la metanfetamina era considerada tradicionalmente una droga rural.

Al analizar el mercado de las metanfetaminas de los últimos siete años en los estados de su jurisdicción, que comprende Illinois, Indiana, Wisconsin, Minnesota y Dakota del Norte, Riley señaló que aunque los volúmenes no son grandes, el área metropolitana de Chicago ha registrado últimamente la presencia de drogas sintéticas de origen mexicano, «baratas y de alta graduación».

Según cifras de la DEA, en todo el país funcionan pequeños laboratorios domésticos donde se «cocinan» pocos gramos de droga para uso personal, pero la producción a granel proviene de México y utiliza los mismos canales de los carteles para la distribución de la marihuana, cocaína y heroína.

Inclusive, los laboratorios mexicanos han cambiado los métodos de producción desde que el gobierno del vecino país restringió la importación de precursores químicos utilizados en el proceso, así como el acceso a descongestionantes con efedrina que se podían comprar libremente.

Según la DEA, las organizaciones mexicanas dedicadas al tráfico de drogas han regresado a viejos métodos de producción que usan un ingrediente químico llamado P2P que se puede conseguir con mayor facilidad.

Las drogas sintéticas son más populares en el Medio Oeste y Oeste de Estados Unidos que la cocaína y heroína, y según testimonios recogidos por las autoridades, «la euforia que produce su potencia dura más y permite que el consumidor trabaje varios días sin dormir o comer».

«En Illinois el problema tiene dos caras: la droga producida localmente y la importada», dice un informe reciente de la Procuraduría de Justicia estatal.

«La metanfetamina encontrada mayoritariamente en el sur, centro y norte del estado se produce en pequeños laboratorios rurales que usan equipos e ingredientes que se pueden conseguir en mercados locales. La producción es pequeña y para el consumo personal de quien la realiza», señala.

«En cambio, en el área de Chicago se encuentra droga importada por los carteles mexicanos que la elaboran en súper laboratorios ubicados en el norte de México o California. Se trata de criminales sofisticados que movilizan grandes cantidades con un lucro muy elevado», agrega.

En la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas realizada este año por el Departamento de Justicia se señala que la producción de metanfetamina mexicana «es robusta y estable» y su disponibilidad ha aumentado en todos los mercados.

El uso de drogas sintéticas en Estados Unidos, en individuos de 12 años y mayores, aumentó más del 60 por ciento entre 2008 y 2009, según cifras de la evaluación.

«Los precios han bajado desde 2007, al tiempo que aumentó la pureza, producto de la adaptación de los fabricantes a los controles de precursores químicos que ahora pueden recibir de contrabando de otras fuentes», dice el informe.

Este informe detalla las operaciones de los siete carteles mexicanos que operan en Estados Unidos (Sinaloa, Los Zetas, del Golfo, Juárez, Beltrán-Leyva, La Familia Michoacana y Tijuana).

Destaca al Cartel de Sinaloa como el dominante, «porque es uno de los pocos que puede obtener toneladas de cocaína en Sudamérica y producir grandes cantidades de heroína, marihuana y metanfetaminas.

Este cartel se habría beneficiado de golpes recientes recibidos en México por La Familia Michoacana, donde fueron detenidos varios de sus jefes y desmantelados decenas de laboratorios.