Por: Becky Krinsky e Iliana Berezovsky

Creer que el enojo es simplemente una emoción o un sentimiento es un error común; va más allá de ello: el enojo es un estado anímico, una disposición. Las emociones describen los sentimientos creados entre personas. Al estar enojado uno no puede sentir emoción alguna; ya que la cabeza se calienta, el corazón arde y la boca quema con palabras fuertes e hirientes. El enojo, no depende de nadie, busca siempre culpables y es una disposición, una manera de actuar o percibir. El enojo es una elección.

Es muy difícil reclamarle algo a Geraldo, cada vez que se le dice algo, responde inmediatamente con una serie de acusaciones, blasfemias y humillaciones muy dolorosas.

Hace unos meses su papá se enfermó seriamente. El doctor había insinuado que los incidentes emocionales y el estrés en la familia habían contribuido en cierto grado al deterioro de su salud.

Fue entonces cuando uno de sus hermanos le habló y solicitó que tratara de controlar sus impulsos, sobre todo frente a su padre. Los gritos de Geraldo llegaron al cielo, el enojo fue tan fuerte que ofendió, gritó y no ofreció ninguna de la ayuda que su familia requería.

Geraldo no le habla a su hermano. Lamentablemente, su enojo lo ciega y lo hace parecer arrogante y caprichoso.

Recetas para la vida®

www.recetasparalavida.com

La receta

Reconociendo el enojo

Ingredientes:

3 tazas de valor

1 racimo de sensibilidad

2 cucharadas de humildad

1 sobre de control

2 cucharadas de perspectiva

1 manojo de práctica picada

Condimentos:

Sensatez, cordura e inteligencia

Precaución: La ira intoxica, desconecta y consume cualquier relación.

Modo de preparación:

  1. El enojo se puede aprender a controlar. Cada uno tiene la opción de dejar que el enojo se apodere, convirtiéndose en una persona agresiva, desagradable y arrogante o bien puede controlar sus pensamientos y actuar con sensatez y cordura. Hay que aprender a responder con inteligencia para manejar los sentimientos y emociones.

  2. Por mayor justificación que uno pueda tener, el enojo no sirve de nada. Hay maneras mucho más positivas de expresar la decepción, la frustración o el dolor. Es muy desgastante vivir con alguien que explota inmediatamente cada vez que le parece. En cambio, al hablar, entender, indagar con interés y compasión, se puede resolver malos entendidos y fortalecer las relaciones.

  3. Existen personas y valores que son importantes y perduran más allá de las circunstancias. No hay excusas para justificar actuar con enojo ni hay razón suficientemente válida para lastimar a las personas que nos aprecian y necesitan.

Cuando uno permite que el enojo lo corroa, se transforma en un demonio capaz de arrasar con cualquier cosa por más querida o valiosa que sea.

Copyright © 2005-2011 Recetas para la vida ®. Todos los Derechos Reservados

Visítanos en Recipes for Life en Facebook