Las fiestas quedan atrás y toca hacer recuento de los daños colaterales. Cuando la báscula parece haberse vuelto loca es hora de ponerse a dieta. Seguir las recomendaciones del nutricionista nos ayudará a deshacernos del peso extra que nos trajo la Navidad.

*“Si queremos bajar peso es fundamental restringir los hidratos de carbono y hacer que las grasas desaparezcan prácticamente de nuestra dieta, aunque no importa que las proteínas sean un poco más abundantes”, señala Alejandro Domingo, endocrinólogo y nutricionista del Hospital USP San Camilo de Madrid.

*El gramo de proteínas tiene sólo cuatro calorías y el gramo de grasa unas ocho o nueve.

  • La dieta sola no es suficiente. Para perder peso es necesario, entre otros factores, practicar ejercicio físico y desterrar el estrés.

Lo prudente es mantener unos hábitos alimentarios saludables durante las celebraciones navideñas. Pero si el alcohol, la abundancia de dulces y otros excesos nos han dejado unos kilos de más, es el momento de empezar a cuidarse para eliminarlos.

Es necesario tener en cuenta varios factores para perder el peso que nos sobra y para evitar seguir engordando. El primero de ellos es la alimentación. “Hay que hacer cinco comidas al día, aunque no muy abundantes, pues así calmamos la ansiedad”, indica Alejandro Domingo, endocrinólogo y nutricionista del Hospital USP San Camilo de Madrid.

El desayuno puede consistir en leche descremada o semidescremada acompañada por hidratos de carbono con un bajo aporte calórico. “Un pedazo de pan, una barrita light con un poco de aceite o cereales”, precisa el especialista. Con un zumo de naranja o una fruta completamos la primera comida del día. “A media mañana se puede tomar un café con leche o una pieza de fruta”, apunta.

La comida de mediodía debe constar de un primer plato a base de verduras o ensaladas y un segundo rico en proteínas. Si queremos perder unos kilos, “vamos a estar un mes tomando sólo verduras y ensaladas de primero. En los meses sucesivos y sólo según vayamos bajando peso, incluiremos legumbres un día a la semana y arroz otro día”, destaca el doctor Domingo.

En el segundo plato, podemos elegir entre huevos, carne o pescado pero hemos de cocinarlos hervidos o a la plancha para evitar las grasas. Tampoco debemos prepararlos rebozados, “pues eso implicaría aportar harinas”, señala. Asimismo, el experto desaconseja utilizar las patatas como acompañamiento en el segundo plato y recomienda emplear, en cambio, lechuga u otros vegetales.

Un café con leche o alguna fruta pueden conformar la merienda. La cena, por su parte, debe constar exclusivamente de proteínas. “Esto ayuda a quemar las grasas que hemos ingerido”, afirma el nutricionista.

Así, el primer plato de la cena puede consistir en un poco de jamón de York o jamón serrano y el segundo en huevos, pescado o carne preparados a la plancha o cocidos para eludir las grasas.

“Todos los alimentos que tomamos tienen una cantidad determinada de hidratos de carbono, de grasas o de proteínas. Sabemos que el gramo de proteínas tiene sólo cuatro calorías y el gramo de grasa ocho o nueve”, aclara el facultativo.

“Si queremos bajar peso es fundamental restringir los hidratos de carbono y hacer que las grasas desaparezcan prácticamente de nuestra dieta, aunque no importa que las proteínas sean un poco más abundantes”, asegura.

No obstante, entre los alimentos que tienen hidratos de carbono algunos, como las verduras y las legumbres, con mucho volumen aportan pocas calorías. Otros, entre ellos las patatas, las pastas y los dulces, tienen muchas calorías en muy poco volumen .De este modo, si optamos por las ensaladas y las verduras, “nos podemos llenar el estómago con pocas calorías”, sostiene Domingo.

Pero la dieta sola no es suficiente. El especialista recomienda acompañarla con ejercicio físico. “Lo mínimo es caminar una hora diaria y hacerlo cuatro días a la semana”, indica.

Asimismo, el especialista recomienda someterse a unos análisis de sangre “por si hubiera algún factor que nos indujera a engordar”. Por último, aconseja tomar las cosas con tranquilidad ya que el estrés también puede hacernos ganar peso.

Convertir en hábitos estas recomendaciones resulta imprescindible cuando se tiene tendencia a engordar. Pues según precisa el médico, el sobrepeso “no se soluciona con una dieta de un mes. Es algo que hay que vigilar toda la vida”.