Des Moines, 3 ene (EFE).- Los caucus (asambleas populares) que se celebran hoy en Iowa y dan inicio a las primarias republicanas no tendrán previsiblemente mucha participación hispana, una comunidad todavía pequeña en este estado y cuyos miembros en su mayoría se sienten decepcionados con los candidatos.

De los poco más de 3 millones de habitantes de Iowa, solamente unos 150.000 (el 5 %) son hispanos, según el censo de 2010. Sin embargo, la población de origen latino se ha duplicado desde 2000, cuando apenas representaba el 2,8 por ciento, y sigue creciendo.

Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana «no le han dado mucha importancia a la comunidad hispana, definitivamente no», dice a Efe Evelyn Cárdenas, nacida en Guatemala y criada en Chicago.

Pese a ello, Cárdenas, de 37 años y registrada como votante republicana, participará en un caucus que se celebrará en una escuela de su localidad, West Liberty, donde más de la mitad de la población es latina.

«No he decidido todavía a quién votar, tengo mucho que pensar porque ningún candidato ha dado en el clavo en lo que es más importante para mí», cuenta Cárdenas, para quien la inmigración es un asunto clave, pero también lo son otros como la economía y la educación.

Los candidatos «se han enfocado en los estadounidenses y a los hispanos no sé si nos consideran una minoría o que no estamos lo suficientemente educados», reflexiona.

Por su parte, Esperanza Pintor, de 26 años y registrada como votante, aún no ha decidido si acudirá a un caucus en Des Moines, la capital de Iowa y donde reside.

Si finalmente asiste a uno, lo hará no para votar, sino para «escuchar propuestas», porque, como señala a Efe, no comparte los planes para la comunidad latina de ninguno de los candidatos.

A Pintor le preocupa el rechazo de algunos republicanos al proyecto de Ley conocido como «Dream Act», que autorizaría la legalización de estudiantes indocumentados que llegaron a EE.UU. antes de los 16 años, tengan cinco años de estancia en el país, cumplan dos años de universidad o se inscriban en las Fuerzas Armadas, entre otros requisitos.

El Senado bloqueó en diciembre de 2010 esta medida -que los republicanos ven como una «amnistía» inmerecida para quienes entran ilegalmente al país- y los demócratas volvieron a presentarla en mayo de 2011, pero por el momento no ha logrado avanzar.

El exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, favorito para ganar en Iowa, según los últimos sondeos, aseguró el pasado fin de semana que vetará el «Dream Act», pendiente de aprobación en el Congreso, si él llega a la Casa Blanca.

«Existen muchos estudiantes en este país que no tienen papeles. ¿Por qué quitarle a un estudiante que quiere salir adelante (la posibilidad de) ir al colegio o a la universidad, de contribuir con la comunidad?», se pregunta Pintor.

Pero su desencanto se extiende al Gobierno demócrata presidido por Barack Obama, responsable de varias polémicas y masivas redadas en Iowa en los últimos años.

«Nuestra comunidad latina que no tiene papeles no va a salir a votar o a dar su opinión (…) Tras las redadas, mucha gente tiene miedo a decir simplemente su opinión», anota Pintor, de origen mexicano.

También Cárdenas está decepcionada con Obama, que «prometió mucho», y no confía mucho en que un segundo mandato del actual presidente traiga beneficios a los hispanos.

«La inmigración es un tema que es gris, no es blanco ni es negro, es muy difícil de tratar y no siento que él (Obama) haya hecho un buen trabajo», enfatiza.

En su opinión, desde la amnistía que autorizó en 1986 el entonces presidente Ronald Reagan «nadie ha hecho un buen trabajo en inmigración».

«Los republicanos, al igual que los demócratas, tienen que hacer un esfuerzo con la comunidad hispana porque estamos creciendo y nuestra opinión sí cuenta», destaca a Efe María Laura Mayorga, de 22 años, de origen mexicano y asistente legal en un centro para atención de inmigrantes en Des Moines.

En la misma línea, Pintor resume: «Si no buscan la manera de conectarse con la comunidad latina, ninguno de los dos partidos va a tener nuestros votos».