Horacio Rentería

Horacio.renteria@ellatino.net

VISTA.- En la primavera del 2009, el exboxeador Mark Anthony Díaz, entonces de 49 años de edad, anunciaba la apertura de un gimnasio de box en esta comunidad.

De acuerdo con el expugilista uno de los beneficios inmediatos que traería estas instalaciones que llevaban la razón social: Pacific Coast Boxing y localizadas en North Santa Fe Avenue, es que serviría para que los jóvenes del norte del Condado encauzaran sus energías y no eligieran los caminos de la violencia.

Pero que distante estaba Díaz –al momento de la entrevista con el reportero de El latino- compaginar sus palabras con la realidad.

El hecho es que el 7 de abril del 2010 –un año después- el exboxeador fue arrestado acusado del asesinato del entrenador mexicano Héctor Gil, un hombre de 52 años de edad y originario de la ciudad de Mexicali, Baja California, y a quien sus familiares y amigos describen como un hombre amante de este deporte y quien ayudó a muchos boxeadores a salir avantes.

Fueron agentes del Departamento SWAT del Sheriff de San Diego quien detuvo entonces a Anthony en su domicilio de Roosvelt Street en la ciudad de Carlsbad, y lo consignó acusado del homicidio de Gil e intento de homicidio de

Peter Moreno, de 56 años de edad, y un joven identificado como Ricardo Gutiérrez, ambos sobrevivientes al ataque.

De acuerdo con el reporte levantado entonces por el agente del Sheriff, Mark Anthony Diaz acudió armado y atacó a estos tres latinos.

Al parecer, la manzana de la discordia fue el gimnasio, que el presunto agresor alega le pertenecía y que –según- las víctimas habrían ‘conspirado’ para quitárselo.

El caso es que la víctima, Héctor Gil, ya habría sido amenazado por Anthony y por tanto, este último tenía una orden de restricción, que no respetó al tomar su decisión.

Por lo pronto, ya se ha fijado la fecha (6 de abril del 2012) para la sentencia de Mark Anthony Díaz, que ahora tiene 51 años de edad, por los hechos mencionados.