Los Ángeles, 9 ene (EFE).- El colombiano Carlos Pardo, especialista en neurología del hospital Johns Hopkins, trabaja en extender a nivel internacional el Consorcio de Investigación de la Encefalitis de Rasmussen, enfermedad que genera ataques epilépticos en niños.

«El síndrome de Rasmussen se caracteriza por convulsiones frecuentes y eso ocurre porque uno de los hemisferios cerebrales está afectado por inflamación», dijo en entrevista telefónica a Efe Pardo, profesor asociado de neurología y patología del hospital Johns Hopkins en Baltimore, Maryland.

«La enfermedad se detecta a temprana edad y hay teorías que sugieren que la inflamación es producida por un virus; pero después de 50 años de investigación no hay un tratamiento efectivo y lo único que detiene la epilepsia continua es remover la parte afectada, que es la mitad del cerebro», reveló.

El especialista indicó que el procedimiento de remoción de un hemisferio cerebral produce problemas neurológicos en los pacientes que por consecuencia hacen que la vida de los afectados sea difícil.

Pardo nació en Colombia en 1960 y se graduó como médico de la Universidad Industrial de Santander en 1984; posteriormente completó en 1989 la residencia médica en el Instituto Neurológico de Colombia para trasladarse al Instituto de Medicina Johns Hopkins en EEUU, donde en 1999 culminó su especialización en neuropatología y neurología.

«En este hospital me interesé en estudiar las patologías de epilepsia y ahora como profesor asociado mi laboratorio se dedica a los estudios de la relación del sistema inmune con los problemas neurológicos del sistema nervioso central», explicó Pardo.

«Y mi principal foco son la encefalitis de Rasmussen, mielitis transversa y esclerosis múltiple», subrayó.

El médico señaló que la Encefalitis de Rasmussen es una rara enfermedad que en los pasados 10 años en EEUU se han diagnosticado 500 casos y solamente en el hospital Johns Hopkins en las dos décadas pasadas han sido atendidos 55 pacientes.

«Pero en Latinoamérica, por ejemplo, los pacientes no reciben el tratamiento adecuado disponible», aseguró Pardo.

«Yo sé de al menos de 5 casos de Colombia en que los pacientes solamente reciben tratamientos antiepilépticos que disminuyen las crisis convulsivas; pero no son niños que van a recibir todo el tratamiento disponible y que no van a ser curados completamente», destacó.

Pardo indicó que en Colombia, Argentina y México hay hospitales que practican la cirugía para combatir la epilepsia.

Sin embargo, debido a que con la hemisferectomía la mitad del cuerpo se paraliza, los nosocomios latinoamericanos tienen grandes limitaciones para atender posteriormente a los pacientes en programas de rehabilitación que eviten que sean discapacitados por el resto de sus vidas.

«La experiencia de nosotros en EEUU es que los chicos con hemisferectomía crecen con problemas en el sistema psicomotor», aseguró Pardo.

«Pero después de haber completado el programa de rehabilitación estos muchachos se adaptan a la vida de manera adecuada y yo he visto algunos que van a estudiar a la universidad y después a trabajar».

Recientemente en EEUU se creó el Consorcio de Investigación de la Encefalitis de Rasmussen en el que además del hospital de la escuela de medicina de la universidad Johns Hopkins, del cual Pardo es uno de los representantes, se encuentran asociados el hospital de niños Mattel de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y el hospital de niños de Boston.

Uno de los objetivos del Consorcio es compartir información clínica, además de muestras de tejido de hemisferios cerebrales extraídos para estudiar bajo el microscopio la enfermedad y así acelerar las investigaciones que conduzcan a un mejor tratamiento.

«Con la idea de colaborar con más neurólogos con experiencia en casos de encefalitis de Rasmussen, para seguir estudiando las causas y atender mejor a nuestros pacientes es que queremos ampliar el consorcio a nivel internacional», indicó Pardo.

«Estamos en conversaciones con colegas de Europa, pero en Latinoamérica nosotros podríamos ayudar a que por ejemplo nuestros colegas neurólogos tengan lo que necesitan para enfocarse más en la rehabilitación de nuestros pacientes, porque eso a nosotros nos ha dado buenos resultados», finalizó.