Manchester, 11 ene (EFE).- La empresaria Paloma Silvestre, 25 años después de salir de su nativo México, ha encontrado en Nueva Inglaterra el éxito y «otro tipo de vida» al establecer un «rinconcito zacatecano» en Manchester, Nuevo Hampshire.

Silvestre, de 36 años y madre de cuatro hijos, estableció junto a su esposo el restaurante «El Rincón Zacatecano», que ofrece, según los críticos, la mejor comida auténtica mexicana en todo el sector de Nueva Inglaterra, en el noreste de Estados Unidos.

«New Hampshire nos ha ofrecido lo que en otros estados no hemos podido obtener. Las oportunidades no han sido fáciles, pero el estado nos ha ofrecido ayuda para abrir este negocio», explicó Silvestre en entrevista con Efe.

«He vivido en otros estados y New Hampshire nos ha ofrecido tranquilidad, es muy pacífico, todo el mundo es más amigable y te hacen sentirte bienvenido al estado», agregó Silvestre.

La empresaria no participó en las primarias del martes porque, a su juicio, «ahorita todos prometen, pero no se ha visto nada en concreto», pero siguió de cerca el encuentro electoral que, además, le dejó ganancias.

A su restaurante, ubicado cerca de la arteria principal de Elm Street, han llegado decenas de turistas de estados colindantes y equipos de periodistas nacionales e internacionales, asombrados de encontrar un negocio mexicano en un estado donde la comunidad latina es de apenas el 2,8 %, de una población total de poco más de 1,3 millones.

«Oh sí, definitivamente han venido personas de diferentes partes del mundo, de China, de Japón, de Australia, y gracias a Dios les damos a conocer nuestra cultura mexicana. No simplemente la cultura mexicana sino lo latino, que somos alegres, y les dan ganas de conocer nuestra cultura aunque sea un pedacito, un rinconcito del país de nosotros», observó.

Silvestre, que llegó a Nuevo Hampshire para escapar del «bullicio» de Nueva Jersey, es de Coahuila, pero la idea del nombre del restaurante, establecido hace 13 meses, surgió de su esposo, originario de Zacatecas.

Lo destacable de Nuevo Hampshire, precisamente, es que en la década de 1980, la comunidad latina era prácticamente inexistente, pero en 2000 sus números se cuadruplicaron, y el estado forma parte de los nuevos destinos de los inmigrantes hispanos en EEUU.

Así, la historia de Silvestre forma parte de la diáspora latina no desde el extranjero sino hacia estados colindantes. Aunque la mayoría de los latinos en Nuevo Hampshire trabajan en la construcción, en el sector agrícola o en fábricas de textiles, también hay una emergente clase media.

Alrededor del 60 % del enclave latino de Nuevo Hampshire está concentrado en el condado de Hillsborough, que incluye Manchester y Nashua, las dos ciudades más grandes del estado.

Tal es su asimilación que Silvestre ya no piensa en regresar a México porque, enfatizó, Nuevo Hampshire «es parte de nuestra vida, de nuestro hogar y uno va para ver familias pero acá esta nuestra casa».

«New Hampshire nos ha ofrecido otro tipo de vida; somos una comunidad pequeña pero unida. La iglesia donde nos acercamos a Dios tiene cinco diferentes idiomas, hay gente de diferentes culturas… es como enriquecerse uno mismo», dijo.

No obstante, Silvestre se quejó de que, al igual que en otros sitios que han recrudecido el combate a la inmigración ilegal, también en Nuevo Hampshire la policía detiene a quienes lucen como extranjeros y los entrega a las autoridades de Inmigración.

«Los muchachos van caminando por la calle o van a su trabajo, y los paran simplemente por su físico, por ser latinos. Hay que poner más de nuestra parte para que esto pare y no simplemente por los latinos, sino porque este estado tiene muchas diversas comunidades» de inmigrantes, señaló.

En ese sentido, Silvestre objetó las declaraciones del aspirante presidencial republicano Mitt Romney, quien ha prometido que si gana la presidencia vetaría el «Dream Act» para la legalización de ciertos estudiantes indocumentados. Romney incluso ha catalogado esa legislación como una «limosna».

«A este país venimos a aportar, no venimos a pedir, entonces creo que (los políticos) deben salir a las calles para ver a la gente, a la comunidad, que estamos poniendo un granito de arena. Hacemos más rico a este país con lo poquito que nos permitan hacer, aquí no venimos a pedir limosna, al contrario, venimos a enriquecer este país», enfatizó la empresaria. EFE