San Diego (California), 11 ene (EFE).- El sacerdote católico venezolano acusado de tocar en forma inapropiada a una joven de 20 años en San Diego se declaró no culpable de tres cargos por delitos menores de agresión sexual a través de su abogada.

José Alexis Dávila, de 53 años, había quedado libre bajo un fianza de 100.000 dólares el 2 de enero luego de la denuncia de la mujer sobre los hechos presuntamente ocurridos el pasado 30 de diciembre en la viviendo del prelado.

En la audiencia celebrada ayer en la tarde, el sacerdote no estaba obligado a acudir debido a que los delitos de los que se le acusa son considerados como no graves, por lo que su abogada, María Roberts, presentó su declaración en su lugar.

A las afueras de la Corte Superior de San Diego cerca de 50 de sus feligreses se manifestaron para apoyarlo.

Por el momento, Dávila está suspendido de su ministerio en la iglesia St. Jude Shrine, pese a que feligreses han organizado actos públicos para defenderlo, como una manifestación el miércoles pasado frente a la iglesia St. Joseph del centro de la ciudad, donde buscaban confrontar a la familia de la acusada.

Los feligreses que lo apoyan dicen que la mujer tiene un historial de acusaciones similares contra otras personas.

Su caso había sido referido a la Oficina del Fiscal de Distrito, la cual declinó tomarlo, por lo que será manejado por la Oficina del Fiscal de la Ciudad, que se encarga de los crímenes menores en la ciudad.

Su juicio ha sido programado para el 19 de marzo.

De acuerdo con la Policía de San Diego, la presunta víctima acusó al padre, a quien conoce desde hace meses, de tocar partes íntimas de su cuerpo contra su voluntad con un propósito sexual específico.

El vocero de la diócesis de San Diego, Rodrigo Valdivia, ha dicho que no emitirán un comunicado oficial sobre el caso hasta que concluyan las investigaciones, aunque indicó que la iglesia está cooperando con las autoridades.

El sacerdote se ha desempeñado desde 2002 en iglesias de EE.UU., primero en Las Vegas, Nevada, y Salt Lake City, Utah, antes de trasladarse a San Diego.

Las autoridades indicaron que hasta el momento no se sabe sobre más víctimas potenciales.EFE