El Chevrolet Sonic, es de la línea de los subcompactos. Se le dice subcompacto, a un automóvil del segmento B que se ubica entre los segmentos A y C. Generalmente tienen espacio para cuatro adultos y un niño. Los motores son casi siempre de cuatro cilindros, y sus cilindradas suelen abarcar de 1.0 a 2.0 litros. El primer subcompacto de estados Unidos fue el AMC Gremlin, (American Motors Co. Hoy propietaria de Chrysler) siguiéndolo los más grandes limones de la Historia, el Chevrolet Vega y el Ford Pinto. Durante esos primeros años de los subcompactos americanos, las automotrices no daban pie con ningún carro que sea pequeño.

El Sonic llega al mercado para colocarse dentro de la línea Chevrolet entre el Aveo y el Cruze con una serie de características y cualidades que lo vuelven un producto muy competitivo. Se fabrica en Corea junto al Chevy Aveo y es producido por GM-DAEWOO Motors, pero se espera a finales de año que la planta de la marca en la localidad de Orion, Michigan, comience la producción para Estados Unidos. Dicha planta recibió una inversión de 545 millones de dólares para su actualización y así poder albergar la línea de ensamblaje.

El Sonic trae un motor de 1.6L con doble árbol de levas a la cabeza (DOHC), con tecnología de variación de apertura de válvulas (VVT) y una potencia de 115 Hp además de un torque de 114 Lb-pie aunado, dependiendo de la versión, a una transmisión manual de cinco relaciones o una automática de seis.

El espacio interior sobra y cabe destacar lo fácil que es encontrar la posición de manejo, así como lo cómodo de los asientos. Sorprende que el trasero aloje con suficiente espacio de cabeza y piernas a personas de más de 1.80 metros de altura. La cajuela no se queda atrás con 500 litros de capacidad y una enorme boca que permite cargar grandes objetos con relativa facilidad.

La tracción es delantera y cuenta con suspensión McPherson –independiente- mientras que para el eje posterior el Sonic tiene un eje torsional. Los frenos delanteros son de discos ventilados y atrás de tambores, con asistencia antibloqueo ABS, en la versión premium. En el caso de la versión la LTZ, que es la que probamos, el equipamiento de seguridad consiste en frenos ABS y dos bolsas de aire. Cuenta con cabeceras para todos los ocupantes, y cinturones de tres puntos en el modelo de cinco plazas.

El diseño interior como los materiales, son de buena calidad para la categoría. Las salidas del aire acondicionado, el volante de tres brazos, el diseño del tablero y el panel de instrumentos se ve muy moderno y juvenil.

Cuenta con un equipo de sonido completo en el tema de la conectividad gracias a un puerto USB que detecta rápidamente la pastilla o reproductor MP3, entrada auxiliar y conexión vía Bluetooth para los teléfonos celulares. Todo se puede manejar desde los controles al volante. Trae 4 bocinas delanteras pero la ausencia de bocinas traseras no me dejo conforme con el sonido, El sistema de interconexión Bluetooth para el teléfono no es de lo mejor, y se requiere de mucho volumen para escuchar una conversación.

Conduciéndolo se puede llevar con rapidez y seguridad por caminos sinuosos y con gran facilidad en la carretera, aunque el sistema de frenos se fatiga pronto y en detenciones de emergencia sale a relucir el eje de ruedas tiradas por el comportamiento nervioso del mismo. La dirección es de asistencia hidráulica, es suave, pero trasmite al conductor las fallas de la carretera, aunque absorbe el ruido del exterior bastante bien y la suspensión aguanta sin problemas las imperfecciones del camino. La visibilidad es muy amplia, y cuenta con un parabrisas de gran tamaño que te permite ver todo el panorama del camino.