Tucson, 17 ene (EFE).- Las diferentes luchas por los derechos civiles y de igualdad de la comunidad mexicoamericana forman parte de la historia del estado de Arizona, que celebra en febrero su primer centenario.

«Es importante destacar que como parte de la historia de Arizona se encuentran las contribuciones de la comunidad de origen mexicano, principalmente los que han trabajado en las minas y en el campo», dijo a Efe Anna Ochoa O’Leary, profesora de Estudios Mexicoamericanos de la Universidad de Arizona (UA) en Tucson.

El territorio que hoy se conoce como Arizona era parte de la colonia española que luego pasó a México cuando el vecino país se independizó en 1821.

Años después, tras la guerra entre Estados Unidos y México se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848 por el cual México cedió más de la mitad de su territorio o lo que comprende hoy los estados de California, Nevada, Utah, Nuevo México y Texas, así como parte de Arizona, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma.

En 1853, el presidente de México Antonio López Santa Anna vendió el sur del territorio a lo que hoy es el estado de Arizona en lo que se conoce como la Venta de la Mesilla

Oficialmente, Arizona se convirtió en el cuadragésimo octavo estado de Estados Unidos el 14 de febrero de 1912.

Ochoa O’Leary destacó que la comunidad mexicoamericana siempre ha estado presente en el desarrollo del estado, no solo por las familias que han vivido en esta región mucho antes de que fuera territorio de Estados Unidos, sino por el constante movimiento migratorio.

«Arizona colinda con México, es difícil ignorar los lazos que unen a las familias en ambos lados de la frontera, lazos que ya existían mucho antes de que Arizona se convirtiera en estado», dijo la investigadora.

Desde su fundación, señaló, han sido múltiples las luchas de esta comunidad por sus derechos civiles y de igualdad.

Entre ellas destacan las de los trabajadores de los ferrocarriles y los mineros a principios del siglo pasado, ya que el estado en sus inicios tuvo un notable desarrollo industrial.

«Esta es una historia importante que debemos preservar y recordar», aseguró Ochoa O’Leary.

La educadora dijo que hay personas a las que no les gusta escuchar sobre esta historia, sobre todo, cuando se hablan de sucesos como los ocurridos en 1915 cuando se expulsaron trabajadores de ascendencia mexicana, a pesar de que habían nacido y vivían en EEUU.

Arizona también fue el lugar donde nació el activista Cesar Estrada Chávez, que dedicó su vida a la defensa de los derechos de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos.

En la última década, Arizona se ha destacado por ser el epicentro de la discusión sobre el tema de la inmigración indocumentada.

Arizona fue uno de los primeros estados en el país en negar las licencias de conducir a personas que no cuentan con un número de Seguro Social; también estableció regulaciones que exigen prueba de ciudadanía a todas las personas que se registran para votar y estableció una ley que sanciona a los negocios que contratan inmigrantes indocumentados.

En 2010, Arizona se convirtió en el centro de la polémica cuando se aprobó la ley estatal SB1070, la primera en el país en criminalizar la presencia de los inmigrantes indocumentados.

Esta ley sirvió para revivir el debate sobre el poder tienen los estados para aplicar leyes de inmigración, una pregunta que podría ser respondida par la Corte Suprema esta primavera.

Ochoa O’Leary considera que es una ironía que en momentos en que el estado está celebrando su primer centenario, la comunidad mexicoamericana enfrente una nueva lucha después que se aprobara una nueva ley estatal por la cual se eliminaron los programas de estudios étnicos, especialmente los mexicoamericanos en el Distrito Escolar Unificado en Tucson (TUSD), el distrito escolar más grande en el sur del estado. EFE