Washington, 24 ene (EFE).- La comunidad hispana espera que, en el tercer y último discurso sobre el «Estado de la Unión» de su primer mandato, el presidente de EEUU, Barack Obama, ofrezca planes concretos a sus problemas más acuciantes, afirmaron hoy activistas.

Según adelantó Obama en un vídeo de corte populista el sábado pasado, delineará un plan económico «que sirva para todos y no para unos cuantos ricos», en momentos en que la recuperación económica es el tema dominante del ciclo electoral de 2012 y podría ser un lastre para el presidente, según observadores.

David Plouffe, uno de los principales asesores de Obama, dijo hoy a la cadena CBS que el plan se centrará en medidas para fortalecer el sector manufacturero, el establecimiento de una nueva era energética y una mayor capacitación de la fuerza laboral.

La comunidad hispana, que cada vez más crece en números y poder político, estará atenta al discurso porque constituye uno de los grupos más golpeados por la recesión, según activistas consultados hoy por Efe.

«Los hispanos y todos los estadounidenses están sufriendo; hay una alta tasa de desempleo, aunque está bajando. Vemos un rayito de esperanza y la economía está empezando a sanarse, pero queda mucho por hacer», dijo Leticia Miranda, analista de asuntos económicos del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la mayor organización hispana de EEUU.

«Queremos escucharlo hablar de mayores inversiones en educación, la fuerza laboral, el cuidado médico, que son las bases de la competitividad de la nación a largo plazo», agregó. «Lo peor que puede ocurrir es que se imponga un plan de austeridad, porque un recorte fiscal sólo aumentará el desempleo», sentenció.

Vanessa Cárdenas, directora de «Progress 2050» del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, en inglés) dijo que Obama debe proponer «planes específicos para la creación de empleos para los trabajadores y la clase media, en particular en el sector de la economía verde».

«Dentro de lo económico, queremos que hable de la contribución de la inmigración a una economía más fuerte y exitosa. La recuperación económica es un trabajo de todos, no es un asunto partidista, y los hispanos, como los demás votantes, deben salir a votar para exigir más de sus líderes», puntualizó Cárdenas.

Entre los hispanos, la tasa de desempleo se ubica en 11%, y en 2010 el nivel de pobreza fue del 26,6%, mientras que el ingreso medio de un hogar latino bajó a poco más de 37.700 dólares, según datos de NCLR.

Entre 2004 y 2008, una cuarta parte de los latinos y negros perdieron sus casas o corrieron peligro de perderlas debido a la crisis hipotecaria.

Por tradición, el discurso sobre el «Estado de la Unión» sirve tanto para repasar la situación del país como para explicar las prioridades del Ejecutivo para el año en curso.

En el de 2011, Obama reiteró su compromiso con la eliminación de los subsidios petroleros, la modificación de la ley educativa y la reforma migratoria que sigue sin aparecer en el Legislativo.

En su último discurso antes de los comicios del próximo 6 de noviembre, que definirán si se queda en el cargo o si regresa a Illinois, Obama tendrá otra oportunidad para conectarse con el ciudadano de a pie. El año pasado, 42,8 millones de personas vieron su discurso.

Aunque la Casa Blanca asegura que el discurso no es un acto de campaña para su reelección -como sugirió hoy el aspirante presidencial republicano, Mitt Romney-, éste se enmarca en sus esfuerzos para convencer a los votantes de que necesita un segundo mandato para terminar el proyecto de país que comenzó en 2009.

Así, en su alocución de poco más de una hora, Obama tendrá que explicar cómo piensa lograr las metas y construir, como ha dicho, un «EEUU hecho para que perdure».

En su primer discurso ante una sesión conjunta del Congreso en 2009, un mes después de asumir el poder, Obama quiso insuflar optimismo a la ciudadanía al declarar que, pese a los problemas, los mejores días de EEUU estaban aún por delante.

En junio de 2009, en la infancia de su presidencia, Obama dijo a la cadena NBC que rendiría cuentas por su gestión de la recuperación económica y que, pese a los avances logrados entonces, todavía habría «sufrimiento».

«Si no logro esto en tres años, entonces habrá una proposición de un sólo mandato», reconoció entonces Obama.

Sus detractores, en ambos extremos del espectro político, señalan que si bien cumplió algunas de sus promesas -la reforma de salud y el fin de la guerra en Irak, por ejemplo- aún quedan otras pendientes, como las reformas de educación e inmigración, el cierre del penal en Guantánamo y más límites a la emisión de gases tóxicos. EFE