Washington, 27 ene (EFE).- El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, anunció hoy la creación de un equipo especial que investigará y perseguirá las prácticas que condujeron a la crisis hipotecaria, tras una petición esta semana del presidente Barack Obama.

El equipo de investigadores estará compuesto por funcionarios de diversas agencias e intentará depurar responsabilidades por las prácticas abusivas durante el «boom» inmobiliario que condujo en 2008 a una crisis financiera que aún lastra a la economía mundial y ha obligado a embargar los hogares de millones de familias en Estados Unidos.

Obama pidió el pasado martes en el discurso del Estado de la Unión, ante el Congreso, que el Departamento de Justicia creara una nueva unidad para «pedir cuentas a aquellos que violaron la ley, acelerar la asistencia a propietarios de hogares y pasar página a una era de imprudencia que afectó a muchísimos estadounidenses».

Holder hizo suyas esas propuestas y celebró el alegato de Obama acompañado por el fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, uno de los líderes del equipo de investigación y uno de los magistrados que se ha opuesto a la intención de las grandes entidades financieras de obtener inmunidad a cambio de compensaciones.

Según detalló la fiscalía general neoyorquina en un comunicado, el grupo de trabajo se nutrirá de las investigaciones que se realizan en cada estado, al tiempo que se lanzarán otras nuevas para que las instituciones que violaron la ley rindan cuentas y compensen a las víctimas.

Holder, por su parte, indicó que las investigaciones en curso avanzan y se darán más en el futuro, al tiempo que prometió las condenas apropiadas para aquellos que se demuestre que incurrieron en conductas ilegales y fraude durante la concesión de hipotecas.

Decenas de fiscales, agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), analistas y expertos del regulador del mercado de valores (SEC) trabajarán conjuntamente para llevar ante la justicia a financieros que se pueden enfrentar a sentencias de hasta 60 años de prisión.

«No dudo que mejoraremos nuestra capacidad de recuperar pérdidas, prevenir el fraude y arrojar luz sobre abusos», indicó Holder desde Washington.