SAN DIEGO.- A la singular escultura intitulada “Uncondicional Surrender” (Rendición Incondicional), que fuera tomada el 15 de agosto de 1945, justo el día declarado como de la rendición de japón ante los militares estadounidenses durante la Segunda Guerra mundial.

De acuerdo con lo publicado en kpbs.org, la escultura de 6 mil libras de peso (y cerca de 10 metros de altura), llegó a San Diego en 2007, en calidad de préstamo temporal. Pero su retorno se había aplazado en seis ocasiones, haciéndose bueno el dicho que no hay fecha que no se cumpla.

La escultura fue esculpida por J. Seward Johnson y la toma de una gráfica del fotógrafo ya fallecido Alfred Eisenstaedt, y la cual fue vendida al popular sitio neoyorquino: Times Square.

La leyenda cuenta que el marinero besó a la enfermera, a la que no conocía, feliz por la victoria obtenida ante los japoneses, a lo que la mujer gustosa le correspondió, como muestra de afecto.

Se indica que fue el arquitecto Donald Reeves el que impulsó la iniciativa de traer la escultura al parque Mole de la calle G, junto a la bahía y formando parte del Barco- Museo USSMidway.

Pero ahora los sandieguninos dicen adiós a la escultura, que será regresada en los próximos días a Scultupture Foundation en Santa Mónica, California, mientras Reeves ha iniciado una campaña de recaudación de fondos buscando colocar una versión permanente (construida en bronce) en San Diego.

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