SAN DIEGO.- En forma dramática han caído los arrestos de indocumentados en los últimos tres años en la región de San Diego.

De acuerdo con cifras proporcionadas por la Patrulla Fronteriza, Sector San Diego, de 68,565 personas detenidas en el año fiscal del 2010 por encontrarse en el país sin documentos que acreditaran su legal estancia, esta cifra se redujo a 42,447 en el 2011. Y en lo que va de octubre del año pasado al 15 de marzo del 2012, se habían arrestado a 11,384 personas.

Pero mientras las cifras de inmigrantes arrestados (que no deportados) en la frontera Tijuana-San Diego ha decrecido año con año, las acciones criminales han aumentado en forma inquietante.

El 1 de marzo del 2003, a raíz del cambio radical del enfoque en ala lucha contra el terrorismo y buscando reforzar la seguridad nacional, se definió una nueva estrategia de trabajo por parte del Departamento de Seguridad Nacional (agencia cabeza de sector), la Patrulla Fronteriza, del Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza. El compromiso frente a la llamada Nueva Frontera, era además de evitar el cruce de indocumentados, atacar a los grupos delictivos que generan violencia en las 60 millas (de las cuales 46 se encuentran protegidas por una barda física y los 14 restantes por cerros) de línea divisoria entre San Diego y Tijuana.

Los agentes Blanca Guerra y José Velázquez, voceros de Información y Comunicación de la Patrulla Fronteriza, efectuaron un recorrido con este reportero y mostraron como se dá en el campo la coexistencia de esta nueva frontera con viejos problemas.

Poco antes del inicio del recorrido, sin embargo, Guerra llamó la atención en dos puntos significativo: el notable aumento en el desplazamiento de traficantes de indocumentados hacia las 114 millas de costa (playas), desde Imperial Beach hasta Oceanside y aún más al norte, y la reciente aparición de los llamadas avionetas ultraligeras. Estas últimas, muy parecidas a un papalote, explicó Blanca Guerra, son tripuladas por una persona que sobrevuela dentro de una canasta y arroja la carga (de 100 a 200 libras de peso), y regresa sin nuca aterrizar.

“Las avionetas ultraligeras son reconocidas por un sonido no usual y son detectadas mediante radares”, indicó la vocera.

El aumento de la delincuencia en la frontera queda claramente de manifiesto con atender a las últimas cifras: 867 en 2010, 631 en 2011 y 307 en lo que va del presente año fiscal.

Horacio Renteria

Ellatinoonline.com

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