Los Ángeles, (EFE).- La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos rehusó hoy proteger al alguacil de Los Ángeles, Lee Baca, de ser demandado por la violencia racial existente en las cárceles bajo su supervisión.

La Corte Suprema rechazó una apelación de los abogados de Baca que argumentaban que el alguacil no podía ser responsable del apuñalamiento de un preso, pues él no había estado envuelto personalmente en el incidente.

Por el contrario, la Corte Suprema apoyó una decisión de la Corte de Apelaciones del Noveno Distrito que había establecido que Baca podía ser demandado por «indiferencia deliberada» en la protección de los derechos de los presos, al no haber detenido la violencia racial en las cárceles.

El caso se refiere a una demanda presentada por el ataque contra Dion Starr, un preso afroamericano que fue apuñalado en 2006 por un grupo de reos hispanos ante la aparente complacencia de los guardias, según documentos de la Corte de Apelaciones.

Los demandantes alegaron que uno de los guardias de la cárcel de varones de Los Ángeles abrió la celda de Starr para que entraran los atacantes, que lo mataron con 23 puñaladas.

Sonia Mercado, abogada de Starr, el nombre del alguacil Baca debe figurar en la demanda, pues él es el último responsable y debía conocer la violencia por odio racial en las cárceles bajo su jurisdicción.

Por su parte, Timothy Coates, representante legal de Baca, presentó la apelación ante la Corte Suprema en diciembre pasado, argumentando que los demandantes buscan incluir nombre de altos responsables para obtener una compensación mayor, aunque los dirigentes no estén directamente relacionados con los casos. EFE