VISTA.- Mark Anthony Díaz, un entrenador de 51 años de edad acusado de haber asesinado a un entrenador mexicano , fue condenado a cumplir 86 años en prisión.

Díaz fue consignado del año pasado por homicidio de primer grado en perjuicio del entrenador mexicalense Héctor Gil, de 52 años de edad, el 7 de abril del 2010.

El boxeador Ricky Gutiérrez y otro entrenador, Peter Moreno, resultó herido a raiz del ataque a balazos protagonizado por Mark Anthony Díaz en el gimnasio Pacific Coast Gym.

Desde que el entrenador fue convicto, sus abogados han reclamado que su cliente ha sido objeto de hostigamiento y le han desaparecido notas claves para su defensa.

La desaparición de información importante para la defensa de Díaz, dijo su abogado James Fitzpatrick ocurrió justo poco antes de que los jurados fueran llevados al sitio de la escena, en que habría tenido lugar la balacera que costó la vida a Gil.

Fitzpatrick dijo que al Juez Kerry Wells que Díaz pensaba rendir testimonio en su propia defensa, pero decidió no hacerlo cuando se dio cuenta de que solamente una de doce páginas de sus notas escritas a mano le fueron devueltas.

Después de oir los argumentos, Wells negó la solicitud de un nuevo juicio a la defensa e impuso la sentencia.

Albert Gamez, un hombre quien conocía al acusado y a la víctima, rindió testimonio en el jucio y dijo que Díaz lo llamó en febrero del 2010 y le pidió que no apoyara a Gutiérrez porque tenía un desacuerdo con él.

Pero Ricky Gutiérrez decidió entrenar con Héctor Gil, dijo Gámez durante el testimonio.

El testigo también abundó que Gil le había expresado que Mark Anthony Díaz le había estado amenazando con frecuencia.

En una revelación el testigo le dijo que el infortunado Gil le había dicho que recibió mensajes amenazantes de Anthony, pero las advertencies habrían sido mayores: “yo voy a dispararle” en alusión a Gil”.