SAN DIEGO.- Es alarmante el número de casos en el que agentes de Aduanas y Protección Fronteriza emplean excesivo uso de fuerza e ignoran el debido proceso en los puertos de entrada entre Estados Unidos y México.

Así lo advirtió en conferencia de prensa Sean Riordan, miembro del cuerpo legal de American Civil Liberties Union (ACLU) para los condados de San Diego y Valle Imperial. Ejemplificó con los homicidios de Anastasio Hernández Rojas y Sergio Adrián Hernández Guereca, que involucraron a agentes fronterizos.

Se anunció asimismo que esta organización activista en pro de los derechos humanos, formalizó una demanda administrativa la cual ya ha sido enviada y recibida por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

La carta incluye once testimonios en los que se documentan testimonios sobre “situaciones en la que los Agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés), ignoraron los derechos de las personas que cruzaban la frontera, en aparente violación de la Constitución de los Estados Unidos, las leyes internacionales y las normas de la agencia”.

ACLU sostiene que “la mayoría de las personas que se quejaron de abusos son ciudadanos de los Estados Unidos, residentes legales o estaban tratando de visitar los Estados Unidos legalmente”.

“Simplemente no existe justificación para el abuso innecesario que los oficiales del CBP cometen con muchos viajeros”, indicó Sean Riordan.

Agregó que “los oficiales de CBP le hacen saber a muchos viajeros que no tienen derechos, pero el gobierno debe respetar los derechos básicos y constitucionales, incluso cuando (ellos) patrullan la frontera, porque es inaceptable que (esta agencia) no haya establecido mecanismos de supervisión y transparencia adecuados para prevenir que sus oficiales ataquen físicamente, detengan y abusen psicológicamente de los viajeros”, subrayó.

La carta administrativa de ACLU “incluye evidencias de uso excesivo de fuerza; búsquedas personales injustificadas, invasivas y humillantes; detenciones injustificadas y repetitivas basadas en identificaciones erróneas y el uso de coerción para obligar a las personas a renunciar a sus derechos legales, documentos de ciudadanía y bienes”.

A la conferencia de prensa realizada en la oficina de ACLU local, también asistió en solicitud de apoyo de esa organización, Hernán Cuevas, un hombre de negocios chileno, quien afirmó trabajar para una empresa multinacional en Estados Unidos, y haber entrado al país con una visa válida, y sin motivo alguno fue arrestado, esposado, desvestido y aislado durante tres horas por agentes de aduanas.

Dijo que cuando le pidió una explicación al oficial de inmigración que se encontraba en turno en la caseta le respondió autoritario y despótico: “me importan una mierda tus modales educados y tus mierdas corporativas. Este es mi país y cuando estás aquí, tienes que hacerme caso. No me gustan la gente como tú que nos quitan nuestros trabajos y usan nuestro sistema”.

“No podía creer que estaba en Estados Unidos. Me quedé completamente perplejo; el incidente fue tan extraño que parecía algo salido de otro país, de alguna ‘república banana’ corrupta y sin democracia”, dijo el empresario chileno.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com