Parece ser la realidad que ahora se avizora en la ciudad de San Diego, pues mientras una comisión del gobierno municipal se reunió para acordar con propietarios e inquilinos de vivienda la instalación de más alumbrado, aunque no lo crea, también hay quien lo cuestiona.

Y de ello da cuenta un reporte emitido por autoridades locales, en los que se afirma que debe establecerse un justo equilibrio entre las demandas de los propietarios e inquilinos de vivienda, y las demandas de los científicos (astrónomos) y su iniciativa de lo que se conoce como “day sky advocates” (abogados de la luz del día).

El asunto es simple: los científicos señalan que la inmensidad de las luces nocturnas les imposibilitan ver los astros, que requiere un cielo oscuro en extremo, aún con los telescopios más potentes, y un caso es el Observatorio de la Montaña de Palomar, que podría cerrar por este motivo. Cuestión de enfoque, pero especialmente de un adecuado balance como advierte el reporte.