En voz de Craig Nelson, autoridades del servicio Médico Forense del Condado de San Diego (Deputy Medical Examiner) ratificaron que la muerte del jugador de fútbol Americano Junior Seau se debió a suicidio y no al consumo de drogas o alcohol.

Indicó que ningún indicio de haber consumido algún enervante apareció en las diversas pruebas que se hicieron a este gran jugador de los Cargadores, quien residía en Oceanside.

Seau, elemento defensivo que tenía del equipo sandieguino, había aceptado antes de su deceso a los 43 años de edad que sí consumía algún tipo de antidepresivo para el insomnio, pero estos medicamentos no están consideradas como enervantes.

De acuerdo con el forense, el futbolista se habría suicidado con un balazo en el pecho disparado de un revolver calibre .357.