CHULA VISTA.- Cuando los estudiantes pasan por la fila de la cafetería en el Distrito Escolar Primario de Chula Vista, hay una gran diferencia en el menú: no hay leche con sabor de chocolate o de fresa.

En colaboración con el Comité de Bienestar del Distrito, la Mesa Directiva de Educación aprobó este año escolar eliminar del menú de la cafetería la leche de sabores, informó el Distrito Escolar.

Todavía, agegró, se encuentran disponibles en el menú opciones más saludables de leche con 1% de grasa o sin grasa, y la leche de soya o sin lactosa para los estudiantes con alergias y afecciones médicas.

El eliminar la leche de sabores, indicó la fuente informativa, es parte de uno de los distintos esfuerzos para mejorar la salud y el bienestar de los estudiantes luego de que una encuesta reveló que casi el 40% de alumnos en los grados de Kínder a 6o sufren de sobrepeso u obesidad.

Dió a conocer que “el Distrito también desaprueba la venta de comida que no es saludable para recaudar fondos –cosas como masa para hornear galletas o dulces y chocolates- y las fiestas con comida están limitadas a dos por año en cada salón. En lugar de pasteles cargados de azúcar para celebrar el cumpleaños de los estudiantes en clase, se invita a las familias a celebrar los cumpleaños a donar libros para la clase u ofrecer refrigerios saludables en su lugar”.

Se precisa asimismo en un reporte de prensa emitido por el Distrito que “las escuelas de Chula Vista no son las únicas que han eliminado la leche de sabores. El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles fué uno de los distritos escolares más grandes del país que dejó de servir leche de sabores el año pasado como una medida con el fin de reducir la obesidad infantil de acuerdo a directivos del distrito”.

Sharon Hillidge, una maestra especialista en recursos quien dirige el Comité de Bienestar del Distrito, dijo que también se está pidiendo al personal a dar buenos ejemplos de conductas saludables. Por ejemplo se recomienda mucho, a los profesores, el personal y los padres transferir sus bebidas con cafeína a recipientes sin etiquetas antes de venir a la escuela. “Los niños piensan, ‘Red Bull es bueno, porque mi maestra lo toma”, explicó Hillidge.