SAN DIEGO.- El médico mexicano Juan M. Bribiesca interpuso un juicio en contra del poderoso hospital Scripps Memorial de la Jolla.

Aunque en Estados Unidos Bribiesca, profesional egresado de la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California no cuenta con licencia para ejercer en calidad de Médico, es uno de los muy contados técnicos perfusionistas latinos en el país.

Un técnico perfusionista, de acuerdo con la normatividad, debe tener conocimientos de anatomía y fisiología humana, de enfermedades cardiovasculares, de fármacos con efectos sobre el aparato cadiovascular, de técnicas de anestesia y cirugía, y muy variadas técnicas. Estos conocimientos, dijo, los adquirió en las universidades de Nueva Orleans y la Universidad de California en los Angeles (UCLA).

A las Oficinas de El Latino de San Diego acudió acompañado por su hijo, Julián Bribiesca, quien al estar su padre ante el inicio ante la corte del juicio el pasado lunes 20 de agosto, realiza funciones de portavoz.

Indicó que en Hospital Scripps Memorial trabajó su padre desde 1989 como técnico perfusionista (por 20 años), y era uno de los empleados con mayores sueldos (alrededor de $300 mil mensuales), por su alto grado de especialización.

Sin embargo, el destino le tenía marcado a Juan una mala pasada: “El 29 de abril del 2009, después de que se terminara una cirugía en la que asistió, mi padre se dirigía a la cafetería y se encontró con una agente de seguridad de él, y le hizo una pregunta inocente, diciéndole que cómo se podrá defender de un paciente agresivo, que si cargaba ‘pepper spray’, y el agente le contestó que no lo ocupaba, ya que bastaba con sólo oprimir el botón de un radio, e inmediatamente le llegaría la ayuda”.

No obstante, continuó Julian, “por haber hecho mi padre esta pregunta, los funcionarios de Scripps inmediatamente lo localizaron para sacarlo del hospital, pero estos funcionarios lo acusaron a mi padre diciéndole que amenazó al hospital con una bomba y lo acusaron de terrorista, la peor acusación que se puede hacer, después del 911”.

Indicó que su padre Juan M. Bribiesca fue sacado por tres policías y ‘paseado’ necesariamente por los pasillos del hospital, probablemente para exhibirlo frente a los demás empleados, cuando había una salida que habría evitado “este cruel y absurdo teatro”.

“Mi padre fue falsamente acusado de otras cosas para que el hospital de Scripps Memorial pudiera justificar que lo que le hicieron era correcto, porque sabían que habían cometido un error y estaban tratando de cubrir sus acciones”, dijo su hijo Julián.

Cabe destacar que en un primer juicio, un juez de San Diego había resuelto a favor de Scripps, pero al apelar al recurso de revisión, magistrados de la 9na. Corte de Apelaciones concluyó que en su caso se había actuado de manera injusta e ilegal.

El asunto es que al iniciar un segundo juicio, ahora el caso Bribiesca ha quedado en manos de la juez afroamericana Rhanda Trapp, sobre la que Julian dijo: “El dia de hoy no nos fue bien , la Juez le dio casi todas las oportunidades a Scripps para defenderse y a mi padre le quitó las más importantes evidencias para que pudiera defenderse, haciendo nuestro caso mucho muy dificil para probar su inocencia”.

Cuando se encuentra en proceso de integración del jurado, Julián –quien acudirá como un de los testigos- indicó que desea que el mismo esté integrado en forma plural, “ya que anteriormente ha sido parcial y lo que mi padre quiere es vindicar su nombre y que se le haga justicia”.

Por otra parte, al pedirle este reportero a los administradores del Hospital Scripps Memorial de la Jolla su postura en torno al caso Bribiesca respondió a través de Janice Collins, directora de Relaciones Públicas y Comunidad: “agradecemos su solicitud respecto al caso Bribiesca, sin embargo no podemos responder a una petición porque nosotros no discutimos casos que están siendo tratados en Corte”.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com