SAN DIEGO.- Pocos han calado tan hondo en la comunidad y en especial en la juventud latina de San Diego, como Cato Cedillo.

Este hombre nativo de West Texas, quien llegó a ésta ciudad en 1979, después de ser uno de los primeros latinos en ocupar una silla en el Concilio de Los Ángeles, fué determinante en la fundación “The Olympics Soccer Club”, integrado por familias hispanas de bajos ingresos.

Alfredo Pérez, actual presidente del club, recuerda como este auténtico líder cuyo mensaje fué “No Drugs. No Alcohol, Stay in school” (No drogas, no Alcohol, permanece en la Escuela), vino de humilde cuna y caminó –cuando niño- con zapatos cubiertos de lodo, mostrando su notable sencillez y humanidad.

Pérez destacó que ante su convicción que sólo la escuela y la práctica del deporte podrían mantener a los niños y jóvenes lejos de la delincuencia, dedicó lo mejor de su vida para hacer llegarles este profundo mensaje.

Cato, fué junto con su hermano Gilbert producto del matrimonio formado por Antonio y Eulogia Cedillo y se distinguió porque combinó su servicio comunitario con el público, expresado este último en sus 23 años que colaboró al lado del Representante Republicano, Duncan Hunter.

Por todo esto es que la ceremonia en que se premió el esfuerzo de los niños que integran la Academia de Olímpicos, efectuada en el campo de futbol de Otay Elementary School al mediodía del sábado 25 de agosto, trajo ante los asistentes los recuerdos de Cato y su noble obra.

Ahí estuvo como uno de los pioneros de Olímpicos Santiago Baltazar y aunque en esta ocasión no pudo asistir Roberto Victoria, la comunidad Olímpicos le tiene un profundo aprecio por su incansable labor a favor del club.

Un día de premiación, de convivencia entre los padres de familia, los niños y los entrenadores del Club Olímpicos. Ese que fundó Cato Cedillo –y quien a 8 años de fallecido- está más presente que nunca entre los directivos de este club latino.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com