CHULA VISTA.- Más preguntas que respuestas continúan surgiendo acerca del incidente en el que un agente fronterizo mato a balazos a la madre de cinco hijos, identificada como Valerie Tachiquín Alvarado.

Mientras la policía de Chula Vista indicó que agentes sabían que los ocupantes de un apartamento, entre quienes se encontraba Valerie, “tenían antecedentes con actividades relacionadas con las drogas”, Christian Ramírez, director de la Coalición de Comunidades del Sur de la Frontera, dijo que prevalecen dos versiones diferentes entre los testigos consultados.

Indicó que persisten muchas interrogantes en torno al caso, y mientras unos testigos afirman que el agente se encontraba sobre el cofre del vehículo, otros manifiestan que se encontraba parado frente al auto que tripulaba Valerie.

Aunque Ramírez dijo que en este caso se debe reconocer la pronta investigación, aun cuando preeliminar, realizada por el Departamento de Policía de Chula Vista, “es muy preocupante los métodos que por muchos años siguen empleando los agentes federales en este tipo de situaciones”.

En este caso particular, consideró Ramírez, se tiene la duda de si los agentes llevaban una orden de aprehensión girada por un juez, y que se actuó con imprudencia al permitir que la muchacha saliera de la casa donde se encontraba.

“Y es que resulta muy sospechoso que los agentes no la hayan sometido y hayan permitido que Valerie saliera del inmueble, un hecho que es totalmente imprudente de parte de ellos, acostumbrados a someter por la fuerza”, dijo.

No liberarán nombre

del agente, anticipa CVPD

Acerca del hermetismo con el que se han manejado las autoridades respecto a guardar la identidad del agente que hizo los disparos y terminó quitando la vida a Valerie, sostuvo que esto no es nuevo por parte de la Patrulla Fronteriza y el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Sin embargo, en un comunicado difundido por el Departamento de Policía de Chula Vista (CVPD), ofrece los motivos no liberó el nombre del agente:

“En los últimos días se ha pedido a nuestro departamento divulgar el nombre del agente de la Patrulla Fronteriza involucrado en la balacera ocurrida en Moss Street. Aunque entendemos las razones para estas demandas y respetamos el derecho que el público tiene a saber, debido a las preocupaciones de ambas agencias respecto a la seguridad de este agente, nuestro departamento no liberará su nombre”, sostiene.

“No obstante”, se agrega, “a que sabemos que los nombres de oficiales involucrados en este tipo de incidentes son generalmente sujetos a difusión pública, la ley establece una excepción cuando hay una preocupación acerca de la seguridad de un oficial”.

Y precisa: “aunque no podemos evitar los frecuentes esfuerzos para identificar a este individuo, te pedimos que mantengas su nombre hasta (solamente si) este es liberado por la oficina de la Procuraduría de Distrito, quien habrá de revisar nuestra investigación, como parte de cualquier acción civil”.

Conviene recordar que en abril del 2010 más de una decena de agentes de la Patrulla Fronteriza intervinieron en la garita de San Ysidro un acto de brutalidad policiaca, en perjuicio del inmigrante indocumentado Anastasio Hernández Rojas. Testigos documentaron mediante videos que los agentes propinaron una brutal golpiza y métodos de uso de fuerza desmedido a la victima, incluido descargas eléctricas a la cabeza, que al final terminó por quitarle la vida.

Aunque se anunció la integración de un jurado federal, los resultados de esta investigación tampoco se han difundido, transcurridos más de dos años de esta tragedia.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com