SAN DIEGO.- Si el Congreso federal no aprueba una extensión, el 31 de diciembre vence el plazo de la llamada “Acta de la Condonación Hipotecaria del 2007”.

De acuerdo con expertos en el ramo de vivienda su eventual término tendría un impacto muy negativo para los propietarios de casas que están enfrentando ejecución hipotecaria y/o venta corta, quienes se verían en problemas muy serios.

Y es que debido a las bondades de esta acta un propietario de casa que, por ejemplo, le debe al banco $400,000 por su vivienda, se le condonan $200,000 y le permitiría venderla en $200 mil en una venta corta.

Pero si los bancos entendieron por fin que “vale más un buen arreglo que un mal pleito” y que esta es su oportunidad de agenciarse varios miles de dólares y que en todo caso la crisis hipotecaria, y la pérdida de más del 100% en el precio de las casas, no fue culpa de los propietarios, no lo entiende así “Internal Revenues Services”, IRS (la Oficina de Impuestos Internos).

Es que para el IRS, los $200,000 que los bancos perdonan como consecuencia del acta federal, son ingresos y los va a grabar o cobrar sin importarle nada más.

“Desde que la economía se vino para bajo y también los precios de las casas habido varias leyes del congreso federal para ayudar los dueños de vivienda, pero ninguna de ellas les va a recuperar el valor que sus casas tenían en 2005-2006”, recordó Rubén Miller, Especialista en Bienes Raíces.

Entrevistado por El Latino consideró que ningún propietario de vivienda se escapa a dos escenarios que tendrá que enfrentar de manera inmediata:

Primeramente, la amenaza del embargo; es decir, que el banco venga le quite la casa y la venda al mejor postor, y la otra, es que tenga que ofrecer su casa en una venta-corta (short-sale), “y que un mes después reciba del IRS, haciéndole saber que debe miles de dólares en impuestos”.

Consideró Miller que “la peor deuda que una persona puede tener en Estados Unidos es un compromiso económico con el IRS, pues ellos no perdonan y tienen muchas maneras para recuperar el dinero que se les debe”.

Indicó que si ya no pueden con sus pagos y están atrasados meses o ya están cansados de tratar de quedarse con una casa que bajó de precio, hoy es el tiempo para iniciar una venta-corta.

Por todo lo anterior, recordó que el tiempo ya está prácticamente agotado para los propietarios de casas, que quieren evitar pagar al IRS una elevada factura de impuestos en la deuda cancelada por un banco en el evento de una venta corta o embargo hipotecario.

Recordó el entrevistado que la venta corta suele tomar de 4 a 6 meses para completarse, por lo que es urgente que los propietarios inicien este proceso lo más rápidamente posible, bajo riesgo de que el tiempo los agarre “con los dedos en la puerta”, pues ya estamos en octubre.

Y por otro lado, los propietarios que por desidia o cualquier otra razón elijan hacerlo hasta finales del año (2012), corren el riesgo de que se cancele la operación (‘escrow’) o cierre de la venta y que la misma no se realice.