México.- Con más de 50 millones de personas, la comunidad hispana de Estados Unidos es uno de los mercados más atractivos para las empresas mexicanas, que deben hacer frente a una creciente «segmentación», según advirtieron hoy varios expertos.

«Es un público infinito, existe este proceso de segmentación donde la gente va desde los menos hasta los más cultos, desde gente que apenas está llegando al país, hasta gente que lleva ya mucho tiempo(…). Entonces son segmentos distintos a atacar», declaró a Efe el socio gerente de TruMedia, Rodrigo Vallejo.

Al frente de una agencia de planificación y compra de medios, Vallejo aseguró que no existen «fórmulas que se puedan copiar» a la hora de trasladar un modelo de negocio, por lo que recomendó que no se «importen» fórmulas de México a Estados Unidos, ni viceversa, pues las fortalezas de cada país son diferentes.

Durante un foro sobre publicidad y medios, organizado hoy en la capital mexicana por la revista Portada, consideró que la clave para penetrar en un mercado tan diversificado es hacer una «estrategia específica» para el grupo al que está enfocado el producto.

Recordó que en los últimos tres años las compañías que han intentado recalar en Estados Unidos se han encontrado con una economía en recesión, golpeada por la caída de la migración, cuya población crece más por nacimientos que por la llegada de personas.

No obstante, precisó que aunque habrán tenido que hacer un mayor esfuerzo inicial, «posiblemente estén teniendo éxito, porque el mercado ha repuntado en el último año», lo que se ha notado en la inversión y consumo en un mercado «extremadamente atractivo».

Para marcas nuevas existe un mercado «notablemente competido», donde deben «ser muy fuertes en todas sus bases», incluidas distribución y mercadotecnia, afirmó Vallejo, quien recomendó que las compañías se fijen en la «segunda y tercera generación» de hispanos, que tienen nuevos hábitos y formas de vida.

Por su parte, el editor de Portada, Marco Baer, recordó en declaraciones a Efe que este mercado constituye el segundo de habla hispana del mundo, solo por detrás de México, con 50,5 millones de censados y un grupo que no aparece registrado de entre 3 y 7 millones de personas.

Aunque la recesión de los últimos años ha contribuido a que no exista el crecimiento necesario para crear suficiente empleo y las cosas no están «boyantes», subrayó que «hay un cierto crecimiento o estabilización», también en el comercio hispano, dedicado especialmente a la alimentación y el entretenimiento.

«Hace unos años a lo latino no le daban demasiada importancia, incluso casi se veía de una manera despectiva, pero eso ha cambiado. Ahora lo latino, a través de la música, la gastronomía, la cultura, etc, es algo que está muy de moda, de hecho se habla de la latinización de Estados Unidos», agregó Baer.

Además de las posibilidades de negocio que existen en Estados Unidos, indicó que entrar en el mercado hispano es hacerlo en uno «emergente» pero con mayores garantías que en otros países con sistemas legales «ni tan transparentes, ni tan predecibles».

«Lo bueno de Estados Unidos y del mercado hispano es que es un mercado emergente, porque está creciendo mucho anualmente en población, pero también en poder de compra, pero tiene una tasa de riesgo muchísimo más baja que la que puede tener un mercado emergente como la de cualquier mercado latinoamericano», aseveró. EFE