Chicago.- El «Rey de las rancheras», Vicente Fernández, recibió el homenaje de la comunidad mexicana de Chicago, que nombró en su honor un tramo de la principal calle comercial del barrio La Villita, en una fiesta empañada por un aguacero que empapó a los presentes.

«Que cante, que cante Chente», gritaban las más de 300 personas reunidas cerca del mediodía alrededor del Arco en la calle 26 y Troy, y el «Ídolo de México» respondió con una versión a capela de «El hijo del pueblo».

Con pancartas, posters y banderas mexicanas, el público vitoreó y aplaudió bajo la lluvia cuando el cantante de 72 años entonó las estrofas que hablan del orgullo de haber nacido en «el barrio más humilde, alejado del bullicio y de la falsa sociedad».

«Camino por la vida muy feliz con mi pobreza, porque no tengo dinero, tengo mucho corazón», cantó Chente, quien dejó de lado su tradicional traje de charro y sombrero ancho, y hoy se presentó con una chaqueta de piel color café y sombrero de cowboy.

«Llevaré siempre a Chicago en mi corazón porque fue aquí que inicié mi primera gira hace 47 años», dijo Fernández, que cuenta con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y desde hoy tiene un tramo de la calle 26 con su nombre, en el corazón de la comunidad mexicana de esta ciudad.

«Es un honor que una calle de este barrio lleve el nombre de un servidor, no tengo con qué pagarles tanto», señaló

La ceremonia de homenaje fue apresurada por la lluvia, pero igualmente hubo tiempo para que el senador estatal Antonio Muñoz leyera una proclama sobre la «Semana de Vicente Fernández en Illinois», y el concejal George Cárdenas -nacido en Jalisco como Fernández- le entregara las llaves de la ciudad.

El agua empapó la bandera que cubría la placa con el nombre de Fernández y dificultó la ceremonia, pero todo se realizó con mucho humor y los vítores de los presentes.

«Chente» anunció el fin de su carrera después de haber recibido todos los premios y reconocimientos posibles en el mundo del espectáculo, y este fin de semana se despidió de sus seguidores en Chicago con dos conciertos acompañado de su hijo mayor Vicente Jr.

El sábado abrió la noche con «Borracho te recuerdo» y luego agradeció a los presentes en el AllState Arena, «con el corazón en la mano y lleno de melancolía».

«Estoy aquí para darles las gracias, muchísimas gracias, por tantas cosas tan hermosas que me regalaron a través de mis 47 años de carrera. Muchísimas gracias, que Dios los bendiga, pero hoy todavía y mañana, ya saben cuál es mi lema: ‘mientras ustedes no dejen de aplaudir, su Chente no deja de cantar’», dijo.

En el repertorio no faltaron sus éxitos tales como «Ojalá que te vaya bonito», «Estatua de marfil», «Me voy a quitar de en medio», «Urge», «Aprendiste a volar», «Por tu maldito amor» y «Nos estorbó la ropa».

Asimismo, «Estos celos», declarado el tema regional mexicano más interpretado en Estados Unidos, «Guadalajara» y «México lindo y querido», que cantó abrazado a la bandera mexicana.

En dúo con su hijo interpretaron «Vamos a quererla más», tema del disco «Los dos Vicentes» y dedicado a su esposa Refugio Abarca, quien estuvo en primera fila.

Para el final del concierto se guardó «Volver, volver», en una despedida con muchas lágrimas y agradecimientos.

Vicente Fernández se dirige a los miembros de la comunidad mexicana que vinieron a rendirle homenaje en el barrio La Villita de Chicago. EFE