CHULA VISTA.- Los padres de familia que acuden todos los sábados y domingos a respaldar a sus hijos, son los grandes protagonistas del Torneo Aztecs que se juega en el campo de Montgomery Waller Park.

La presencia de los jefes de familia, particularmente de las mujeres latinas que acuden a apoyar a sus hijos, ha sido una constante durante la actual temporada.

Sandra Navarro es una de esas madres de familia que nunca falta para ver jugar y animar a su hijo.

Pero para Sandra, como para la gran mayoría de estas mujeres hispanas, asistir al campo de juego durante los fines de semana no es una tarea fácil ni nada que parezca.

Primero que nada, para que sus hijos(as) puedan tomar parte en los diversos torneos de fútbol sóccer locales la primera condición por parte de los entrenadores es que tengan buenas calificaciones en sus escuelas. Si no es así, de nada sirve que sean muy buenos para jugar este deporte, cuando tienen un mal desempeño escolar y académico.

Entrenadores como Jorge Partida, con muchos años de trabajar como voluntario en la Liga Aztecs considera que la obligación de que los jugadores que juegan o aspiran a jugar en este club, deben antes –que nada- ser buenos estudiantes, un requisito que se establece en la mayoría de las ligas y torneos de fútbol sóccer en el estado.

Asimismo para alcanzar la mejoría que los elementos requieren para estar en óptimas condiciones físico-atléticas deben asistir las tardes (del martes, jueves y viernes) a los entrenamientos. Ahí es donde realmente los entrenadores pueden valorar las habilidades o limitaciones de juego de los elementos, y si se encuentran en condiciones apropiadas para jugar.

Durante los entrenamientos, entrenadores y padres de familia hablan sobre los jugadores y lo que requieren para ser considerados para el juego en turno. Pese a todo ello, como es natural, no siempre hay una buena opinión de los padres de familia sobre ciertos entrenadores.

Expresiones como “tienen favoritismo” por determinados jugadores “y predisposición a sentar a mi hijo y mantenerlo en el banquillo”, son frecuentes durante los partidos, pero éstos son parte de lo que le pone ‘la pimienta’ y le da sabor a los partidos.

Lo cierto es que sin el trinomio: padres de familia, jugadores y entrenadores, este juego simplemente no existiría ni se daría ‘la magia’ que tiene lugar cada fin de semana en los principales, y que redunda en una comunidad latina unida y amante de la práctica del deporte.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com