WASHINGTON, D.C.- Desde el 30 de septiembre a la fecha, se han incrementado en un 30 por ciento las llamadas ‘short sale’ (o venta corta) de vivienda en el país.

Este dato fue ofrecido por la compañía especializada Marketing Company Realty Trac, que divulgó asimismo estadísticas en el sentido de que los pagos de propietarios que se encuentran en esta condición también subieron en un 17 por ciento.

Lo significativo de ello es que el 31 de diciembre próximo vence el plazo de la llamada: Mortgage Debt Forgiveness Act (Acta de Perdón de Deuda de Hipoteca) que ha estado –hasta ahora- vigente desde el 2007, cuando afloró la crisis hipotecara, con todas sus consecuencias.

Pero el caso es que las iniciativas HR 4202, HR 4346 y SB 2250 presentadas por legisladores demócratas y republicanos en el que solicitan se extienda el plazo de dicha acta, no ha sido aún discutida por el pleno del Congreso de Estados Unidos.

Las consecuencias inmediatas de que el voto fuera en contra de las tres iniciativas y que no se amplió o extienda el plazo del referido acta, es que finalizaría el margen de ‘perdón’ a propietarios de casas que se ven amenazados por ejecución hipotecaria (‘foreclosures’) y recurren a las ventajas que les ofrece la llamada venta corta.

A manera de ejemplo que ilustre mejor este caso se tendría con una familia que ha comprado una vivienda en $175,000, con una hipoteca de $150,000. Al querer vender la casa –con el desplome sufrido en los precios del mercado, se encuentran que solamente pueden venderla a $120,000, y el balance de su hipoteca ha caído ya a 132,000, con una pérdida de $12,000.

Pese a todo ello, el IRS cobraría o gravaría el impuesto como si nada hubiera pasado, pero el acta del 2007 permitió que esta cantidad se perdonara y por tanto que no fuera cobrada –como impuesto o gravamen- por la agencia fiscal federal.

Este beneficio –sin embargo- terminaría el 31 próximo y los propietarios de vivienda en estas condiciones o ‘bajo el agua’, que son millones en el país, se verían seriamente afectados.

Se indicó que para la mayoría solicitantes de crédito de vivienda, el promedio de deuda perdonada es del orden de los $95,000, pero si termina el llamado “Bush Tax Cuts” (Recorte del Impuestos por el expresidente Bush en 2007), el impuesto sobre la venta de la propiedad para los propietarios podría subir hasta por más de $30,000.

También se anticipó que de acuerdo con el presupuesto del gobierno federal se estima que una extensión de este beneficio por 2 años más representaría un costo de $2.8 billones que gravitaría en la próxima década.

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