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SAN DIEGO.- Camerino Fierro es un inmigrante mexicano que llegó a San Diego procedente de Cuautla, Morelos, México, en 1982. A su arribo comenzó a trabajar en un restaurante de Point Loma de lavaplatos.

Siendo un hombre de campo, don Camerino nació arraigado a la tierra que extrañaba profundamente, pero gracias a una señora que sólo recuerda se llamaba Hermelinda, supo del programa comunitario conocido como Seguridad Alimenticia, de ‘New Roots Farm’ (Granja Nuevas Raíces).

Este programa que surge en la comunidad de City Heights en la década de lOs 70’s, se crea para ayudar a los refugiados, en su mayoría, quienes huían de las guerras en Cambodia y Vietnam, del hambre y abusos de los gobiernos somalíes en Africa.

Es aquí –a un costado de la calle 54 y la avenida University- donde estos refugiados inician sus nuevas raíces, advierte Prya Reddy, responsable de este programa. La organización humanista con nombre de Internacional Rescue Committee, IRC, (Comité Internacional de Rescate), surgió en el año 1933, a iniciativa del célebre científico Albert Einstein, en oposición a las políticas racistas de Adolf Hitler, y cuya finalidad es ayudar a las personas que son perseguidas por motivos raciales, políticos o religiosos.

La entrevistada recuerda que San Diego, y en especial City Heights, es una de las comunidades más grandes y diversas en los Estados Unidos, pues aquí viven familias pertenecientes a todos los grupos sociales del mundo, y el principal requisito para ser candidato al programa comunitario ‘New Roots Farm’ (Granja Nuevas Raíces) es que resida de esa comunidad.

Prya, descendiente de una familia originaria de la India pero nativa del estado de Texas, recuerda que este programa tiene alrededor de cinco años. Dio inicio cuando llegaron los primeros refugiados de Somalia-Bantú a San Diego, un grupo que forma parte de una minoría étnica. Los Somalíes Bantú nos dijeron “mira nosotros necesitamos un lugar para sembrar” pero a cabo de pocos años fueron afectados por las enfermedades urbanas como la diabetes, hipertensión, obesidad, sobrepeso y colesterol, indicó Prya del Comité.

La granja se encuentra en un predio de 2.3 acres propiedad del gobierno de la ciudad, a escasos metros de donde corre el arroyo llamado Chollas Creek, y el programa agrupa a 85 familias inmigrantes. A simple vista se observa en la granja Nuevas Raíces la amalgama de culturas de las familias que la integran: tienen ahí su pequeño espacio (parcela) con su nombre y tipo de cultivo: desde maíz, cañas, calabazas, frijol, plátanos, coliflor, nopales, acelgas, y demás productos agrícolas típicos de Cambodia como el Pok Choy; los cuales son vendidos por las propias familias los sábados en el llamado Farmers Market (Mercado de la Granja).

Ejemplificó que después de los somalíes, acudieron a la oficina los inmigrantes latinos, y precisó que “aunque nosotros apoyamos primariamente a las personas refugiadas, sabemos que no se puede dar asistencia a ellos si no intentamos trabajar con toda la comunidad y el entorno donde viven, pues trabajamos para la justicia social y eso no es para refugiados solamente”.

Un indicador del grado de interés que ha despertado la granja referida es la visita que a la misma hizo la primera dama, Michelle Obama, el 15 de abril del 2010 en su promoción del programa nacional alimenticio, denominado “Comunidades Saludables”.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com


Planting new roots

SAN DIEGO. – A native of Mexico, Camerino Fierro, migrated to the United States in 1982, from the City of Cuautla, Morelos. Subsequent to his arrival in the City of San Diego, Fierro started working on a restaurant in Point Loma as a dishwasher.

With a background in agriculture, Don Camerino grew up attached to the land that he farmed and deeply missed. It was thanks to a lady, that he only remembers by the name of Hermelinda, that he learned about the program, known as Food Security and Community Health (FSCH), of the New Roots Community Farm.

The Food Security and Community Health program (FSCH), was introduced to the City Heights community in the 1970’s, with the purpose of assisting refugees, who fled the Cambodian and Vietnam wars, from abuse inflicted by their superiors, and citizens of Africa in the risk of starvation. Is here, in this City Heights farm, where these refugees start their new roots, next to 54th Street and University Avenue.

Priya Reddy, member of IRC, International Rescue Committee (whose purpose is to help those who are persecuted for racial, political, or religious, believes), is also the director of the FSCH program.

In the interview, Priya recalls how San Diego, and in particular City Heights, is one of the largest and most diverse communities in the United States, with families who’s origins come from all over the world, and with variable household incomes. To be part of the New Roots Community Farm, one of the requirements is that applicants must reside within this multicultural community.

The program began 5 years ago, when the first Somalia-Bantu refugees arrived.

“Look, we need a placed to sow” said the Somalis-Bantu during their first visit to San Diego. Sadly, within a few years, they began to suffer from symptoms of what they would refer to as “urban” illnesses. Although they are familiar to our country, diabetes, hypertension, obesity, overweight, and cholesterol are less common among their homeland. The program director distinctly recalls this event, because she was able to relate to those struggles, as she comes from an Indian family, although a Texas native.

The farm is located on government land that measures 2.3 acres, just a few meters from Chollas Creek. Approximately 85 immigrant families reside in this site as a result of the program’s success. At a glance you observed New Roots Community Farm and the amalgam of cultures.

Small parcels with a wide variety of agriculture products, including corn, pumpkins, beans, bananas, cauliflower, cactus, beets, etc. And crops from Cambodia, such as Pok Choy. The same families sell the produce, every Saturday in the popular Farmers Market.

After the Somalis approached the IRC office seeking assistance, more Hispanic immigrants came forward. “Even tough we primarily support refugees trough the program, we know, we can not assist them if we don’t help the community and their surrounding areas, because we work for the social justice and that is not only for refugees” director, Priya Reddy, précised.

An indicator of the level of significance and interest that this farm has awakened was the visit of first lady, Michelle Obama, on April 15th, 2010, while promoting the national food initiative called “Building Healthy Communities”.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com