El presidente de EE UU, Barack Obama, ha reiterado su compromiso de impulsar una reforma migratoria en el primer año de su segundo y último mandato, al insistir en que esta figura entre las principales prioridades de su agenda de Gobierno.

Durante una entrevista con el programa ‘Meet the Press’ de la cadena televisiva NBC, Obama ha delineado las prioridades de su segundo mandato, haciendo hincapié en los esfuerzos para impulsar la reforma migratoria y para frenar la violencia generada por las armas en EE UU. «He dicho que corregir nuestro maltrecho sistema de inmigración es una máxima prioridad», ha manifestado Obama. «Presentaré una legislación en el primer año para lograr (la reforma migratoria). Creo que hemos hablado ya lo suficiente de esto», ha observado. «Sabemos cómo podemos corregirlo. Podemos hacerlo de forma integral y que el pueblo estadounidense lo apoye; eso es algo que debemos lograr», ha subrayado el mandatario.

El presidente ha sido criticado por grupos progresistas y defensores de los inmigrantes porque, durante su primer mandato, el Gobierno de EE UU ha deportado a más de un millón de indocumentados, incluyendo a algunos sin antecedentes criminales. Aunque no ha detallado el contenido de esa legislación reformista, en el pasado Obama dijo que apoya una reforma migratoria que, entre otros elementos, incluya el fortalecimiento de la vigilancia fronteriza, sanciones a empresas que contratan a inmigrantes indocumentados y una vía para que estos puedan obtener la residencia permanente.

Obama ganó la reelección el pasado 6 de noviembre en parte debido a que obtuvo el 67% del apoyo de los votantes latinos, pese a que no cumplió su promesa electoral de 2008 de reformar el sistema de inmigración. Su rival republicano, Mitt Romney, apenas logró el 31% del voto latino, en parte porque durante el proceso de primarias el exgobernador de Massachusetts recetó incluso la «autodeportación» de los indocumentados. En junio pasado, Romney cambió de postura y afirmó que apoyaba una reforma migratoria que, entre otras cosas, ampliase el programa de visas para extranjeros con posgrados y altas destrezas laborales. Pero Romney no logró eliminar la percepción, al menos entre el electorado hispano, de que la mayoría de los republicanos sostiene posturas antiinmigrantes.

Líderes demócratas de ambas cámaras del Congreso han presentado sus «principios» para una reforma migratoria, pero, por ahora, no existe un proyecto de ley en sí para lograrla el próximo año. Tras la derrota de Romney, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, ha dicho que apoya los esfuerzos para una reforma migratoria, pero su bancada tampoco ha presentado una legislación.

Otras prioridades

En la entrevista con NBC, Obama ha dicho que, aparte de la inmigración, otras prioridades de su Gobierno incluyen el crecimiento económico, el fomento de la industria energética, la protección del medio ambiente y medidas para frenar la violencia relacionada con las armas de fuego.

Por ahora, a dos días del temido ‘abismo fiscal’, esa mezcla de una subida de impuestos y recortes al gasto público, el mandatario ha dejado claro que, si el Congreso no logra un pacto fiscal este fin de semana, su meta inmediata es «asegurar que no suban los impuestos para las familias de la clase media».