Ciudad de México, México.- Las lesiones rojas cubiertas de escamas blanquecinas son su principal sello de identidad. Estas pueden darse en cualquier parte del cuerpo, pero lo más habitual es que aparezcan en los codos, en las rodillas, en el cuero cabelludo y en la región sacra.

No obstante, el origen de la enfermedad está en el sistema inmune, según explican los especialistas de Acción Psoriasis, una asociación sin ánimo de lucro que nació en Barcelona (España) y que está integrada por afectados de psoriasis y por sus familiares.

Fallo en el sistema inmune

“La psoriasis comienza en el sistema inmune, principalmente en unas células llamadas linfocitos T. Estas células nos ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones y enfermedades pero, en la psoriasis, se activan indebidamente y desencadenan muchas respuestas. Una de ellas es la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que se manifiesta en el color rojo de las lesiones. Otra es la proliferación de las células de la epidermis, los llamados queratinocitos”, señalan.

“Si el proceso de recambio celular de la epidermis es de treinta días, en las personas con psoriasis dura aproximadamente cuatro días. Esto genera una acumulación de células en la capa córnea, que se manifiesta en forma de placas de escamas blanquecinas y descamación exagerada”, aclaran.

A juicio de Acción Psoriasis, el curso de la enfermedad es “caprichoso” ya que las lesiones pueden desaparecer y volver a surgir en los mismos sitios del cuerpo o en otros. “Cada individuo afectado tiene su particular psoriasis”, asegura esta entidad.

El especialista afirma que en el 75% de los casos, primero se manifiesta la psoriasis cutánea y luego aparece la artritis psoriásica, con un intervalo de tiempo promedio de 10 años. “Es importante el reconocimiento y tratamiento adecuado de dicho cuadro para aliviar el dolor, reducir la inflamación y así evitar el compromiso y daño progresivo de las articulaciones”, recalca.

La edad de la psoriasis

La psoriasis suele aparecer entre los 15 y los 35 años, aunque también afecta a niños y a personas mayores. La enfermedad “no es hereditaria, pero hay una predisposición genética a padecerla y un tercio de los afectados tiene familiares directos con psoriasis.

No obstante, se sabe que, además de esta predisposición, son necesarios otros factores desencadenantes para que se desarrolle la enfermedad”, subrayan desde Acción Psoriasis.

La posibilidad de que la descendencia padezca psoriasis es del 14 % con un padre afectado y si ambos padres tienen la enfermedad, las probabilidades aumentan hastael 40%, destaca la Sociedad Argentina de Dermatología.

Pero con el tratamiento adecuado se puede lograr la remisión de las lesiones. “El dermatólogo puede aconsejar medicamentos que se aplican sobre le piel, también puede recomendar la exposición a la luz ultravioleta (fototerapia) y, para la psoriasis más intensa, puede indicar medicamentos orales, subcutáneos, intramusculares o intravenosos (tratamientos sistémicos). Todas estas modalidades terapéuticas pueden administrarse solas o combinadas”, apuntan desde Acción Psoriasis.